7.12.12
Tolstoi es Messi
6.7.12
Tristelme
27.4.12
25.4.12
Quarta Feira
12.7.11
Messi y el Aleph
A Messi lo están aburriendo. Un día va a hacer como cuando se enfadó con Pepe, que lo atosigaba, y entonces ya se va a hacer apátrida, como Borges, que era tan argentino como Messi.
Peridista español en Clarín.
26.6.11
Domingo
16.8.10
Diego, el ultimo lector

Me encanta ese final de Reservoir Dogs, de Quentin Tarantino, cuando todos se apuntan entre sí. Hay un minuto tenso y largo donde uno piensa que no van a disparar, pero al final lo hacen, todos, y se matan, quedan en el suelo como cascarudos patas para arriba en una playa ventosa de Necochea. Contemos los muertos: Bilardo, Mancuso, Maradona, Grondona, Grondonita, Basile, Basilito, Ruggeri, Enrique, etc., etc."
Una vez más volvió Casas en Mal elemento contra el gordismo y sus secuases...
29.7.10
Jueves
Se acabo el gordismo .
Al calor de la estufa y el brillo del televisor les recomiendo que se den una vuelta para ver las fotos de Robert Mapplethorpe en el Malba. Uno que verdaderamente hubiera estado en contra del del conservadurismo del gordismo.
18.7.10
Visca España
Mundial devaluado, falto de milagros y donde lo mejor de todo, aparte del pulpo, fueron los intercambios epistolares y las paredes entre Martín Caparros y Juan Villorio en el blog de Letras libres.
En palabras del propio Caparros "...El Mundial es una amante, una locura de verano, una de esas historias que te hacen pensar que si la vida fuera así sería maravillosa y que ojalá no sea. Consigue que la salvajería feliz no dure noventa minutos sino treinta días; no es poco, y es casi demasiado. Uno de los grandes méritos del Mundial es que, a diferencia de casi todo lo demás, acaba cuando debe..."
O cuando le tira un pase a Villorio
"...Hoy los argentinos no sólo perdimos un partido. Me hablas de románticos alemanes y nigrománticos vieneses, pero esta noche quien me susurra las palabras al oído es el viejo sifilítico: que Dios ha muerto, que Él es humano más que humano, y que llegamos al crepúsculo de los ídolos. Dios ha muerto esta tarde en una pantalla de televisión –que es donde pasan esas cosas. Los argentinos, que siempre nos jactamos de ser la avanzada del ateísmo sudaca, elegimos creer –pese a las evidencias– en un dios menor, o mayor, o por lo menos de mucha carne y algún hueso.
El ateísmo de los argentinos se termina en el fútbol: ante él, todos somos religiosos de alguna religión privada, la que nos hace creer que una plegaria, un apretón de testículo izquierdo, un cruzarse los dedos, una camisa verde, van a influir en un evento lejano, planetario: van a hacer que un cuero inflado se desvíe los diez centímetros necesarios para escaparse del olvido y convertirse en un video repetible de aquí a la eternidad. El azar –ese imprevisto de los diez centímetros– es la base del fútbol; por eso nos resulta fácil confundir sus causas, creer que nuestras magias pueden ser una de ellas. Y por eso elegimos creer que todas esas magias podían resolverse en ese dios menor. Pero nunca pensamos que Maradona, como el dios de Russell, podría crear una piedra que no sería capaz de levantar.
Así que esta tarde nos quedamos sin dios. Uno a cero es la duda, dos a cero la tentación agnóstica, tres a cero la quema de los santos, cuatro a cero la muerte del dios. Un dios, como todos, discutido, amado, odiado, pero dios al fin. Al fútbol argentino le llegó la hora de enfrentar el mundo, los males, los empates, las pequeñas muertes peloteras sin la esperanza de la divinidad. No va a ser fácil –habrá más penas, habrá más olvidos– pero puede ser mucho mejor. Quizás, entonces, alguna vez hagamos un equipo. O quizás no.."
Villorio le devuelve la pelota igual o mejor. Ojala que publiquen el libro pronto.Otro que tambien hizo de las suyas fue el gran Kaspar House, que se manifesto en contra de la Iniciativa Dalma.
Casas publica sus post futboleros en el blog Mal elemento y es donde habitualmente hace su descarga contra el gordismo y sus seguidores, repito lo de Casas contra el gordo no es de hoy pero el post de la derrota de Argentina fue especialmente virulento...
Muchos se preguntaban por qué la gente fue a Ezeiza a aplaudir a la Selección en su regreso. Es que no todos saben que es una costumbre argentina aplaudir cuando hay un niño perdido en la playa. El plantel del Gordismo, que hasta hace poco se imaginaba en la final del Mundial, de golpe tomó la aerolínea Oceanic e irrumpió con los pies para adelante en un bonus track de Lost.
Estaba perdido Heinze, que ahora va a tener que practicar sus muecas tribales en el espejo del botiquín del baño, estaban perdidos los dos patovas de la UOM que aconsejaban a Maradona en cónclave como si el fútbol fuera un arte complejísimo, estaba perdida la Brujita Verón, que se tuvo que bancar más de un mes encerrado en una habitación con un niño dormido y encima se quedó afuera del partido con Alemania. Y estaba perdido Tévez, el jugador del pueblo, porque el pueblo es algo que, como el crimen, no paga. En realidad, en nuestro país mediático, el pueblo mutó en "la gente". Porque desde los festejos del Bicentenario en adelante, empezó a ganar cuerpo un concepto nuevo que se podría denominar como "la gente". Kirchner y los demás políticos de la oposición -que lo marcan en zona y lo suelen perder en los corners- parece que se mueven siguiendo lo que dice "la gente".
Macri manda a hacer encuestas para ver cómo está el humor de "la gente". Durante los festejos que paralizaron la 9 de Julio e inflamaron la gola con tanto himno nacional a capella, parece que "la gente" dio ejemplos de concordia a seguir. "La gente", analizan los sociólogos y consultores, mostró que nuestro país está cansado de la política de la confrontación. Tomemos nota. Los que se encargan de la publicidad, tampoco anduvieron con trazos finos: "santen el himno como nadie lo puede cantar", "llenemos los bares y festejemos".
Los símiles de la retórica del combate estuvieron a la orden del día: "Once guerreros", "Héroes", "Diego es como el Che". Pero lo cierto es que Guevara no sólo no se hubiera tatuado a Maradona, sino que también, de tenerlo en sus filas, con lo poco afecto que era al consumo de estupefacientes, lo hubiera fusilado. Para el doctor Guevara Lynch, la revolución no era un sueño eterno. De manera que la cantinela chauvinista de nuestro país, donde vive "la gente", se dio de bruces con un equipo dinámico que era dirigido por alguien más parecido a un curador del Malba que a un DT de fútbol. Lo que hay que reconocerle a Maradona y a su equipo técnico (incluído el cerebro de Ruggeri) es el aporte táctico nunca visto de jugar sin mediocampo. Es decir, lograr el efecto gravitacional de hacer desaparecer a los jugadores del medio y tratar de no jugar con laterales que marquen y ataquen. Algo así como pasar al fútbol el Experimento Filadelfia que practicó en secreto el ejército de los Estados Unidos cuando se puso a jugar con la antimateria. Bien, siamo fuori.
La pregunta es si para el próximo Mundial vamos a tener que construirle de nuevo a Messi la cajita feliz. Maradona eligió festejarle el cumpleaños sólo a él -aunque, como protestó Tévez, también había cumplido años Pastore-. Le pusieron un jugador de autoayuda en su pieza, para que lo oriente -Verón- y hasta llevaron a un defensor malísimo -Garcé- para que Lio lo pudiera eludir sin parar en los entrenamientos y fortalecer su autoestima.
La consigna era rodear a Messi para que estuviera contento y explotara. Hace muchos años los padres porteños solían llevar a sus hijos -o hacerlos llevar por un amigo- a debutar con una prostituta. Esta costumbre generó ciertos traumas. Por suerte, otras generaciones pudieron elegir cu{ando y con quién tener sexo. No se le puede imponer la banda de capitán a alguien que no quiere serlo. Por un lado, se le dice que es nuestro preferido, pero sólo en el nivel de la representación, porque en la cancha se lo sanciona sacándole a los jugadores de buen pie con los que Messi, sin dudas, quiere jugar.
No hay nada que hacer, el único que podía parar a Messi era Maradona. Por eso quiso ser el técnico de un Mundial que parecía hecho para encumbrar al delantero del Barcelona. Mientras de la boca para afuera lo sostenía, en la cancha le fue sacando todos los soldaditos con los que Messi prefería jugar: el Kun, Verón, Pastore...
El Gordismo, se sabe, se retroalimenta tanto en la derrota como en la victoria. Maradona, como el Terminator malo de la segunda parte de la saga, puede quedar derretido en el suelo y , en segundos, materializarse de nuevo. Tiene muchas vidas, ya lo sabemos. Y ahora está apoyado con el siga siga del Gobierno y el programa cómico 678. Hasta que Messi no se plante y se lo saque de encima, no hay posibilidad de buen final, al menos para el jugador rosarino. El poder es adictivo. Nadie quiere irse de ahí.
4.7.10
Domingo
En la edición del pasado viernes en Pagina 12 Horacio Gonzalez comienza su columna diciendo "El fútbol resiste bien su conversión en mercancía. Su planetarización compulsiva no axfisia su enigmática sustancia lúdica" y como en todas la notas de Gonzalez hay que leerlas dos veces para entenderlas pero el concepto esta bien claro, a pesar de todo los que nos quieran vendar o hacer creer el fútbol sigue siendo una pelota de cuero perseguida por 22 tipos y millones de personas que lo ven por television tratando de escapar de sus frustraciones cotidianas.
A este Mundial le falta brillo, sorpresa, atrevimiento, le faltan héroes a los que después les podamos poner a Valeria Lynch como música de fondo. Algo de Messi, el penal del loco Abreu y despues toda el atrevimiento queda para las propagandas de zapatillas y gaseosas. Las notas simpáticas el “va te faire enculer, fils de pute” de Anelka para con su entrenador, el chino Garce tirando chistes con y cantándole el feliz cumpleaños a Messi y la eterna duda de todos los periodistas extranjeras de que si el beso de Maradona a sus jugadores tenia mas que ver con lo mitológico o con el tango.
Y además de toda esta tristeza de domingo, ahora tengo que buscar casa y trabajo.
20.6.10
Cerrado x futbol

Leo en un mediocre diario deportivo que lo único que le pidió Maradona a Agüero antes de entrar a jugar los últimos 30 minutos contra Corea es " que tirara paredes con Messi" y ante semejante declaración de principios no tengo otra opción mas que sentarme a ver este mundial y pasar de todo. Después de vivir un tiempo largo en inmerso en la filosofía budista uno de los preceptos que mas me impacto fue la poco importancia que le dan al pasado y al futuro, y como yo tampoco estoy muy seguro de que el futuro exista este tipo de alegrías pueda definitivamente transformarse en la ultima, y tal vez con algo de suerte nunca llegue el día de buscar un nuevo departamento o encontrar un nuevo trabajo.
2.6.10
Fútbol en el país del sida
La pantalla gigante recién instalada en Mtubatuba, a unos seiscientos kilómetros de la concentración argentina de Pretoria, avisa que el Mundial está por llegar. También se ven banderitas de Sudáfrica y de otras selecciones en los autos. Y a la hermana Lidia, con una camiseta argentina. En Mtubatuba está José Luis Ponce de León. Nació hace 49 años en la Paternal. Es hincha de Racing. Llegó como cura misionero en enero de 1994, cuando el apartheid negociaba su retirada después de medio siglo de horror legislado y asomaba Nelson Mandela para evitar el desastre. "Eran meses en los cuales se esperaba literalmente una guerra civil. Años después -me cuenta- descubrieron las armas enterradas." La Sudáfrica democrática estará un mes en el centro del mundo. José Luis tendrá que estar atento no sólo a los goles. Hace casi dos años, fue designado obispo de Maturba y vicario apostólico de Ingwavuma, una zona rural al este del país, sin agua potable, en la frontera con Mozambique y Swazilandia. La Conferencia Episcopal de Sudáfrica lo puso al frente de la oficina de lucha contra el VIH, el virus que causa el sida. Sudáfrica es el país con mayor número de infectados. Unas 5,7 millones de personas. Uno de cada cinco adultos. Cerca de 30.000 personas morirán en Sudáfrica durante el Mundial por el VIH. Mil por día. Sólo un mes atrás, cuatro jugadores de los "Bafana, Bafana" fueron al entierro de Emmanuel "Scara" Ngobese. Sufrió el VIH. Cuatro temporadas atrás, su gran habilidad había llevado a los Kaizer Chiefs al título nacional. Hoy podría formar parte de la selección que abrirá el Mundial contra México. Murió de tuberculosis el 11 de mayo pasado. Tenía 29 años.
"El Mundial saca también lo peor de las personas." Lo advirtió en un mensaje reciente el arzobispo de Sudáfrica, Buti Tlhagale. País protestante, sólo el diez por ciento de los sudafricanos es católico. Pero Tlhagale habló a todos. Protestó porque el gobierno prometió seguridad a los visitantes del Mundial. Pero advirtió que la calidad de una sociedad se mide por cómo protege "a los más vulnerables" y no a la "elite" de la familia FIFA. Se preguntó quién protegerá a los menores y mujeres que durante el Mundial agravarán el problema ya agudo del tráfico de personas y llegarán al país como esclavos sexuales. Tlhagale pareció furioso al criticar el anuncio del gobierno británico, de que donará 42 millones de condones a Sudáfrica durante el torneo, supuestamente bien intencionado, porque diversos informes advierten que arribarán 40.000 prostitutas al país. La Iglesia Católica, es cierto, tiene resistencia anacrónica al uso del condón. Pero el mensaje de Tlhagale tenía algo más que moral católica. ¿Para quiénes serán esos condones? ¿Para esa industria de explotación sexual de menores y mujeres engañados con ofertas de trabajo y luego reclutados para el sexo?, sugirió en su mensaje. "¿Es que no hemos aprendido nada de nuestro pasado?", se preguntó.
Numerosas organizaciones aprovechan la vidriera del Mundial para combatir el drama. El tema fue ignorado durante el mandato del presidente Thabo Mbeki (1999-2008). Mandela, que ya había dejado el poder, informaba en conferencia de prensa en ese mismo período que el hijo varón que le quedaba había muerto a los 54 años por el virus del sida. El gobierno actual hace gran campaña con los preservativos. Pero el presidente Jacob Zuma, zulú polígamo que tiene tres esposas y veinte hijos, debió disculparse este año por un nuevo affaire que derivó en una hija extramatrimonial. En 2006 había sido absuelto de un juicio por violación. Admitió que había tenido sexo con una mujer que, él sabía, estaba infectada de VIH. No usó preservativo y contó que se duchó inmediatamente después de la relación creyendo que así reduciría las posibilidades de contagio. No ayuda mucho en un país en cuyas zonas rurales más precarias cada tanto circula la teoría de que el sida se cura teniendo relaciones con una chica virgen.
"Scara" Ngobese lució su habilidad en los clubes Tembissa Classic, Moroka Swallows, Amazulu, Hellenic, Thanda Royal Zulu y United FC. Su momento de oro fue con los populares Kaizer Chiefs, donde jugó entre 2004 y 2008. "Nos ayudó a ganar la Liga 2004/05, fue un jugador especial, increíble, los hinchas lo amaban. Como mínimo -contó el rumano Ted Dumitru, su entrenador- podría haber jugado el Mundial." Al nuevo DT alemán Ernst Middendorp no le gustó su juego habilidoso. Scara se fue del club. El domingo 9 de mayo, la hemorragia obligó a trasladarlo y dos días después murió en el hospital Charlotte Maxeke. La iglesia de su pueblo natal, Kathelong, se colmó al jueves siguiente. Estuvieron sus ex compañeros Teko Modise, Siphiwe Tshabalala, Itumeleng Khune y Reneilwe Letsholonyane, integrantes de la selección que dirige el brasileño Carlos Alberto Parreira. Se pasó un video con sus mejores jugadas. Un golazo contra SuperSport United hizo sonar las vuvuzelas y gritar a la gente. El grupo afropop Malaika, vistiendo camisetas de "Scara", le cantó "Ulale ngoxolo cofrade footballer" (Descansa en paz, compañero futbolista). Un minuto de silencio lo homenajeó en el amistoso de Sudáfrica frente a Tailandia. Las crónicas de los diarios hablan de la tuberculosis. Sólo en los mensajes que dejan los hinchas se lee sobre el virus del VIH. "El tema es muy complicado. Yo me acuerdo de que cuando iba a la Argentina de vacaciones, en el tren o en el colectivo, subía uno diciendo: «Soy HIV, el gobierno me da los remedios, pero no tengo para comer?». Acá, en general, no se dice. El estigma se va reduciendo, pero continúa. Enterré a muchísima gente en estos años, pero creo que sólo una que me dijo que tenía sida", me cuenta José Luis. Su vicariato tiene el porcentaje más alto de enfermos de sida de Sudáfrica y casi del sur del continente africano, algo más del cuarenta por ciento de sus 618.000 habitantes. No sabe qué haría sin Lidia, una incansable hermana misionera que coordina la atención de unos dos mil huérfanos y ayuda a la gente a obtener sus documentos.
"Ellos son los reales embajadores en esa parte del país. Y va mucho más allá de lo religioso", me dice Carlos Sersale di Cerisano, embajador argentino en Sudáfrica. Cuando Diego Maradona viajó antes del Mundial a Sudáfrica, Sersale le pidió al técnico argentino que le autografiara una foto. Se la mandó a José Luis, junto con videos de Maradona y pelotas del Mundial para compartirlas con los niños.
El misionero de la Consolata, al que conozco desde hace 25 años, aprendió zulú a poco de llegar. En 1996 participó en Piet Retief de la Comisión de Verdad y Reconciliación, el organismo liderado por el obispo anglicano Desmond Tutu para curar las heridas del apartheid. Apoyó a las víctimas que contaron el horror. "Hubo momentos desgarradores. Sudáfrica modeló su propia respuesta. Única e irrepetible. Útil para ser conocida, pero única", dice José Luis. Permaneció hasta 2005, en 2006 debió trasladarse a Roma (se hizo hincha del equipo de Francesco Totti) y, cuando creía que no volvería a Sudáfrica, lo llamó el nuncio apostólico avisándole que era obispo. "Perdí dos kilos en una semana, no lograba dormir."
José Luis tiene doble ciudadanía desde 2002. Quiere celebrar goles argentinos y sudafricanos. Y que se cumplan las expectativas. Habla de las nuevas rutas y de los estadios "espectaculares", que luego costará mantener. Pero quiere que los visitantes puedan llevarse una imagen completa de Sudáfrica. No sólo mundialista.
El escritor Martín Caparrós, que viaja estos días por África haciendo reportajes sobre el sida, me cuenta por correo la imagen de un hospital de Kapiri, Zambia, con treinta mujeres y sus hijos a la espera de remedios. Y que hablan de "la enfermedad". No dicen sida. La imagen que más lo impresionó, me agrega, fue cuando caminó por la capital Lusaka. "Una de cada cuatro personas que me cruzaba por la calle tenía sida. No alguno, aquel, la mujer ésa, uno cada tanto; no, de cada cuatro personas que veía en la vereda, uno tenía sida. Eso -me cuenta- terminó por darme la verdadera dimensión de lo que es el sida en muchos países africanos: una epidemia mortal, mucho más mortal si se tiene en cuenta que, en los países ricos, con los remedios adecuados, ha pasado a ser una enfermedad mayormente crónica. O sea que todo es, una vez más, un efecto de tener y no tener."
2.5.10
Waiting for the Mundial 2 (Sudáfrica 2010), by Fabián Casas
25.3.10
Waiting for the Mundial 2010 - by Fabián Casas
11.2.10
Pregunta

Un 2 a 1 con Jamaica, con un gol sobre la hora de un tal "Canuto".
Puede haber algo mas maradoniano que esto?
No mas preguntas, Señor Juez.
25.1.10
La mano de Dios
20.11.09
“Continuatum chupandus est”
Si bien [...] Maradona mantiene un silencio piadoso alrededor del tema, parecería ser que el Diego leyó al historiador romano Cayo Salustio Crispo. La sospecha nace de la relectura de un texto de este discípulo del griego Tucídides. Se trata de Bellum Caesarium (Las Guerras del César) donde el siempre puntilloso Cayo Salustio Crispo describe los desencuentros de Julio César con el senado romano. En uno de los momentos culminantes de esta obra histórica, Gayo Salustio muestra a un Julio César exultante tras la victoria sobre Vercingetorix en las Galias. Mirando hacia el sur, el César declama: “Los del Senado, que la sigan chupando”. Cayo Salustio nada dice de la respuesta senatorial aunque es posible suponer que las palabras del César no cayeron muy bien. Obviamente, Maradona intentó hacer un paralelismo de carácter intertextual con el líder romano que los periodistas deportivos no supieron o no quisieron captar en su habitual desinterés por los textos clásicos del período latino. Lo dicho: “Continuatum chupandus est”.

Unknown Man vs. Red China (June 5, 1989)
8.10.09
Jueves
Debido a las circunstancias mencionadas, he dejado de seguir los complots y las intrigas de la blanca y celeste para pasar a jugar y disfrutar del fútbol con los camboyanos, lejos de las eliminatorias y los chimentos, lo mejor de la semana para ellos fue cuantos goles iban a recibir en el amistoso que jugaron con Singapur. Cuando uno juega al fútbol con los camboyanos casi nunca pasa nada, nunca nadie va a tener un gesto o un exceso verbal con un companero o un rival y el momento de mas acción es cuando todos corremos detrás de la pelota con la fabulosa idea de armar una jugada inolvidable que nunca va a llegar. Lo mejor de todo es cuando llega la tormenta de la tarde y el fulbito se juega bajo una agradable lluvia tropical.
Los monzones tropicales continúan acechando con nuevas e interminables lluvias: el calor, el fútbol con los camboyanos los sábados por la tarde. Mientras tanto, disfrute como nunca anoche cuando en la tele en el noticiero camboyano el momento "wining" fue un terrible gol de Palermo de cabeza desde casi 40 metros.
Nostalgia que le dicen.
10.9.09
El gordismo

7.8.09
Viernes






