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6.12.12

Ni 7-D o 8-N, la fecha es el 6-D



Un numerónimo es una palabra que contiene números.

Desde hace un tiempo, y a una velocidad asombrosa,  la vida de todos los argentinos fueron invadidas por numerónimos, tenemos el 7-D, el 13-S o el 8-N. El 7-D parece que es la madre de todas las batallas para el Kichnerismo, el 13-S fue el día del primer "panelaço" dos insatisfeitos con las políticas del gobierno mientras que el 8-N fue el día del "mega panelaço" contra el kircherismo. Tambien tenemos la huelga general del 20-N y hasta los muertos de Velez festejan que salieron campeones el 2-D.

 Desde la tropical noche mozambicana, acosados por los numerónimos con el 7-D a la cabeza, de pronto comenzamos a realizar cuentas y percibimos que el dia clave es el 6-D, es el día que Emilio se puso sus primeros calzoncillos y dejo los pañales de lado. 

Tarde, casi a última hora, una medida cautelar impuesta por no se quien cae en nuestro domicilio situado en la Rua Kamkomba 1035 -2º andar- determinando que para la noche es mejor que use los pañales a pesar de numerosas teorias de dudoso rigor cientifico que aconsajan lo contrario, al menos por unos días más, es que el trópico, tener una nueva jefa, la falta de ropa y el maratón al que nos somete Ulises todas las noches todavía no conforman el mejor escenario para quien no controla esfinteres.

(13S + 8N) – 7D + (6D + medida cautelar) : Emilio usa calzoncillos y deja los pañales este verano

15.11.12

Autoretrato a los 35

Desde hace unos días tengo un pequeño dolor en el pie izquierdo, más precisamente en la zona de los metatarsos, por lo que E. me recordó que los altos nivels de acido urico, un integrante más de la familia, finalmente me estan pasando factura. Además de un metabolismo anómalo de las purinas tambien me creció la panza, no tanto pero lo suficiente para marcar algunos plieges cuando me siento. En Maputo hago natación y los fines de semana me gusta andar en bicicleta por la costanera, especialmente los días de marea baja donde la playa se ve amplia y limpia.

Soy padre de dos varones. Ulises cumplio dos meses, tiene ojos claros y sonrie, casi con seguridad puede decir que una de las cosas que más le gusta son las hamacas.  Emilio ya sabe lavarse los dientes, que los motociclistas tienen que usar cascos, sabe cuando hay que decir gracias y lucha por avisar a tiempo cuando quiere hacer cacá o xixi. Los elefantes, los cocodrilos y el Leopa son algunos de sus animales favoritos. Por estos días aprendió su primeras rimas


                                                      Allá está la luna,
                                                  Comiendo aceitunas.
                                                        Yo le pedí una,
                                                      No me quiso dar.
                                                     Saqué el pañuelito,
                                                       Me puse a llorar.

En unos días volvemos a Maputo.

1.10.12

Domingo

Hoy ví un rato de "Periodismo para todos" y de "6,7,8" y definitivamente el periodismo en la Argentina se tiene que replantear varias cosas para salir de esta mierda en al que esta metido. El programa de Lanata me dió un poquito de verguenza ajena, no me gusta desde donde nos habla y el show me parece malisimo. En "6,7,8" Nora Veigas se permitió reflexionar algo distinto en voz alta y Barone y Russo la hicieron una cara increible. Impresentable.

Despues leí un rato "Tirando al medio", me reí con "relato del presente" y termine con la columna de Daniel Link en Perfil.

"Para el kirchnerismo no hay pensamiento (ni propio ni ajeno), no hay dimensión imaginaria (ni propia ni ajena). Nadie se equivoca. Todos somos, sencillamente, piezas móviles (idiotas útiles o estúpidos imberbes) en un juego incomprensible del que participan sólo ciertos poderosos. Si alguien pregunta al poder regente algo que éste no quiere contestar, es porque fue mandado por los conspiradores del campo enemigo y no porque haya una dimensión, la ideología, que haya interpelado y moldeado esas conciencias (la tarea de la universidad no es sino desmontar esos mecanismos ideológicos). El que pronuncia una pregunta idiota (todos de acuerdo) está leyendo un papelito que le pasó Lanata o un mensaje de texto que le mandó Magnetto.

El retroceso que significa un pensamiento semejante ha quedado claro con la desafortunada referencia de la señora Fernández a la Universidad de la Matanza, a la que se refirió como el otro extremo de una escala (equivocándose en eso, como en tantas otras cosas, por pura logorrea), y con la airada defensa de sus defensores que, aplicando la misma regla que ellos aplican al campo enemigo, sólo podrían ser entendidos como peones ciegos de un juego que no entienden. El rector de la Universidad de la Matanza se manifestó dolido y el intendente del partido y otros obsecuentes salieron a desmentirlo y a decir que las palabras de la señora Fernández, cuándo no, habían sido malinterpretadas. No importa cuán idiotas pudieron haber sido las preguntas de los alumnos presentes en Harvard (cualquier docente sabe que las preguntas estudiantiles casi siempre se formulan, legítimamente, desde el lugar de la incomprensión: un alumno es un educando, alguien que no sabe, cuya conciencia está en un lugar equivocado y que, por eso, estudia), pero lo que es seguro es que respondían no a un mandato conspirativo sino a una configuración ideológica compleja."

Lo único bueno es que Ulises ya esta en casa

21.9.12

La vida con Ulises

El miércoles 5 de septiembre fue un día extraño en Maputo, fue un día frío, gris y lluvioso, tanta lluvia que la gente en la oficina discutía la posibilidad de que la temporada de lluvias llegara antes este año. De repente, esa llamada telefónica de mis viejos en la Argentina, una llamada telefónica en un tiempo y el espacio inusual. Los que vivimos lejos de los seres queridos sabemos que llamadas como ésta sólo te dicen una sola cosa, dicen que algo pasó en casa y que lo tenés que saber cuanto antes.

Me las arreglo para llamar a E., me cuenta que ya estaba en el hospital con contracciones y que el plan consistía en retrasar por lo menos durante 48 hs el parto con el objetivo de ganar tiempo para ayudar a madurar un poco más los pulmones del bebé, a pesar de sus ganas Ulises no estaba listo para salir. Miles de preguntas pasaban como rafagas  ¿Qué carajo hago ahora? ¿Cómo organizo todos mis pendientes? ¿Por donde empiezo a organizar el laburto? Gracias a la ayuda y el apoyo de los compañeros de trabajo logramos tener un pasaje de avión para el día siguiente y establecer un plan de trabajo que incluiría skype, emials y llamados telefónicos entre Maputo y Buenos Aires.

A veces, solo a veces, soy un hombre afortunado y en el aeropuerto tuve la suerte de tener un up-grade a la clase ejecutiva ya que el vuelo Maputo-Johannesburgo estaba sobrevendido, un par de gin tonic, las canciones de David Bowie y ese tipo de peliculas malas que todo el mundo sólo ve en un avión me ayudaron a pasar el tiempo. En Brasil,  10 horas más tarde  volví a hablar con E. y todo estaba más o menos bajo control, las contracciones estaban inhibidas y el tiempo estaba todavía de mi lado.

Ulises u Odiseo, como mi amigo Dimitris me ensenó a pronunciar en griego, finalmente se decidió a  esperarme, por supuesto, cómo no iba a esperar a su padre? Si el Ulises original tardó más de 20 años para volver a Itaca para ver Penélope después de la guerra de Troya como nuestro Ulises no iba a esperar un par de horas a su padre para que vuelva a casa desde Moçambique?

Ulises, nuestro segundo hijo, finalmente nació a las 4:46 de la mañana del sábado 8 de septiembre,  bien de madrugada, el parto fue fantástico y el bebé era pequeño, muy pequeño y finalmente nuestro momento, los tres juntos después de todo este caos ... ahora Ulises pasará un par de días largos en neonatología para ganar un poco de peso y como el legendario héroe griego, tendrá que empezar a luchar duro desde muy temprano en este mundo, un lugar hermoso, pero a veces, sólo a veces, lleno de tristeza.