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13.4.13

“Aux pays poivrés et détrempés”

 


Pocas cosas deben ser tan misteriosas como la vida de Rimbaud. Con solo 20 años publicó uno de los libros mas revolucionarios de la literatura para luego abandonar para siempre la literatura y dedicar el resto de su vida al trafico de armas, marfil y cafe en el cuerno de africa. El porque de estas decisiones y esta vida tan definitiva nunca fueron del todo explicados pero hay un pequeño viaje, pero muy significativo, a la isla de Java del que hay muy poca información. De esto se ocupa Jamie James, quien pesquisa todos los hechos relacionados con el episodio donde el joven poeta hacia finales de mayo de 1876 se enlistó como mercenario en el ejército colonial holandés y viajó en barco hasta las Indias Orientales. Poco después de arribar a su guarnición en la zona central de Java desertó y se esfumó en la jungla. Desde ese momento hasta que reapareció en Francia, a finales de aquel año, no se sabe nada de su paradero. De este modo, y a partir de conjeturas acerca de lo que el poeta pudo haber hecho, reconstruye y recrea la vida durante el siglo XIX en Java. El libro termina con una inquisición exhaustiva acerca de lo que Oriente significó en la imaginación del poeta, en paralelo con la entretenida, por momentos escandalosa historia del orientalismo francés, siempre entre la pose y el exabrupto colonialista.  

Un libro exquisito.

20.2.13

El viento que arrasa



Un reverendo y su hija en constante peregrinación por el norte santafesino y el Chaco, un mecánico y un supuesto hijo. Montes, espinillos y chañares, autos rotos, perros emaciados. Locura encubierta, entreveros, cerveza helada y tormentas.

Una  novela que vale la pena.

31.12.12

Ningún hombre es una isla



Una de las grandes cosas que tienen los vierrnes son las contratapas de Juan Forn en el diario Página 12.  Compiladas en el libro "Ningún hombre es una isla", los textos de Forn nos descubren personajes, crónicas y anecdotas de " tipos que llaman la atención" dentro de los cuales se puede mencionar a Nabokov, Borges, Kawabata, Hunter Thompson, Joseph Brodsky, Primo Levi, Warhol, entre tantos otros y donde Forn nos muetra otro cara de estos personajes donde nos permite acercarnos a la condición imperfecta, a las contradicciones de hombres y mujeres geniales que nos demuestran por momentos lo absurdo de nuestra existencia humana.

El libro lo leí de un tirón y seguramente lo dejare en la mesa de luz para abrirlo al azar cada tanto, esta bien escrito, hay rigurosidad periodistica, sentido del humor y unos remates fabulosos. Al final de cada relato dan ganas de seguir leyendo, descubrir esos libros que Forn menciona, seguir aprendiendo.

Nos vamos a festejar el año nuevo porque como los personajes retratados, como Forn y como yo y como ustedes, ningún hombre es una isla.

Boas saidas, Boas entradas!!!



19.12.12

El peso de una idea



Escribe Herzog: "Un sector de la asamblea se levantó con una hostilidad que yo sólo conocía por los relatos de antiguos navegantes, con la diferencia de que los nativos llevaban remeras con ‘John Travolta Fever’ y ‘Disneylandia’".

Me gustan mucho los libros de viaje, los diarios y especialmente los que combinan ambas cosas, especialmente en la selva, en este caso la selva amazónica. Hacia finales del siglo XIX una nueva  fuente de riqueza hizo su aparición estelar: el caucho natural. Su uso industrial provocó que la demanda internacional del caucho fuera constante y creciente, lo que provocó tanto el mantenimiento de buenos precios de venta -sobre todo si se toma en cuenta que el costo de producción era mínimo gracias a la esclavización de población nativa- como la depredación de cientos de miles de árboles.

En medio de muchos aventureros del caucho, llegó a la cuenca del río Pachitea Carlos Fermín Fitzcarrald, y en los afluentes del río Ucayali, trabajó recogiendo caucho hasta 1883, cuando pudo organizar una pequeña expedición hacia la selva vírgen dando inicio a la leyenda que acompañará su apellido. A los 26 años, el conocido "Fitzcarraldo" ya era el hombre más rico en la cuenca del Ucayali y uno de los exploradores más importantes de su época. Una de las grandes obsesiones de "Fizcarraldo" era la opera por lo que quiso construir un teatro de ópera en Iquitos, en medio de la selva peruana. Pero para pasar su barco de un río a otro, al menos este tuvo la buena idea de desarmarlo, mientras que Herzog al filmar la pelicula decidió llevarlo entero a traves de la selva, sin ningún truco y tuvo que exponerse, además, a convivir con loco de Klaus Kinski. Como si Herzog fuera Fitzcarraldo y Fitzcarraldo fuese Herzog. Y la locura de Fitzcarraldo –su idea descabellada de cruzar un barco por una montaña de un río a otro para montar un teatro de ópera en la mitad de la selva– fue la mismísima idea de Herzog y esta idea loca no esta nada clara, tal vez uno de los  motivos puede ser que se trataba simplemente de obtener una imagen, la última imagen. Tokio-Ga, un documental de Wim Wenders de 1985, encuentra a Herzog en lo alto de una torre. Allí declara que no hay imágenes nuevas, que ya están todas filmadas o tal vez solo nos hable de la epica de un acto creativo.

¿Cómo se hace para filmar Fitzcarraldo? ¿Cuáles son los entretelones, la trastienda de este acto creativo? Para empezar, todo es manual y el escenario son poblados llenos de indios ladinos, animales salvajes, hidroaviones oxidados, humedad, precariedad, alimañas de todo tipo, visiones dantescas y un actor alocado corriendo entre la selva peruana.Pero lo imposible se logró y quedó una gran película y la leyenda de su realización.

Una lectura muy placentera durante mis vacaciones en Tucumán, por momentos adictiva.


7.12.12

Tolstoi es Messi




Tolstoi es Messi.

 Podemos hacer comparaciones o analogías necesarias  y veremos que todo lo que Lev Tolstoi escribió es algo asi como Messi juega todos los domingos en el Barça, Magistral. O tal vez si creemos en alguna fuerza superiora o ente creador entonces no queda otra que creer en la divinidad de Tolstoi

Tolstoi escribió las 160 páginas de esta hermoso relato a finales de su vida y creo que se murió sin publicarla. Hadjí Murat fue un personaje real, un caudillo checheno de mediados del siglo XIX que combatió a los invasores rusos y que era famoso por su valentía. Hadjí no es un nombre, sino un título, una distinción de respeto que se otorgaba en el Cáucaso a quienes habían peregrinado a La Meca. Tolstoi se inspiró en su historia para contarnos un gran relato de acción y aventuras, donde hay sugerentes ideas sobre la lealtad, la amistad, el poder, la tiranía y la libertad. 

Como todos los héroes en la buena literatura (y porque no en la vida), Hadjí Murat tiene un final triste. Como todos los héroes, Hadjí Murat vive condenado por su fatum, y su grandeza no está en luchar contra él, sino en asumirlo con valentía y honor.

En las pocas paginas de Hadjí Murat está concentrado lo mejor de Tolstoi, lo más doloroso, el más consciente de la impostura del mundo en el que vivía.

Si bien estan Dostoievsky y todos esos amigotes barbudos que juegan muy bien, pero estoy seguro que con lo poco que leí de Tolstoi puedo afirmar que el era uno de los mejores.

Tolstoi es Messi.

25.10.12

The Great Gatsby

Fue Gertrude Stein quien primero utilizó "Generación Perdida" para referirse a otros norteamericanos, más jóvenes e impetuosos que ella, que vivían y, sobre todo bebían y escribían, en el París de los años 20. Personas que vivieron muy de cerca la Primera Guerra Mundial, su fin y la posterior desesperanza ante la destrucción masiva del hombre por el hombre. Dentro de este grupo de norteamericanos se destacaban Fitzgerald,  Hemingway,  Faulkner,  Dos Passos y  Steinbeck.

Y es de perdidas, muertes, de amores nunca conseguidos, de fiestas frenéticas, de ideales románticos, que trata "El gran Gatsby", la obra cumbre de Scott Fitzgerald.

No se equivoca Vargas Llosa al afiliar a Jay Gatsby con don Quijote y Madame Bovary: los tres pelean batallas de antemano perdidas que, sin embargo, los dignifican como seres humanos, al no resignarse a admitir solo lo que la realidad les ofrece; a tener el atrevimiento de mirar más alto, de darle al mundo, gracias a su enfebrecida imaginación, algo que antes no tenía, aun cuando terminen apaleados, muertos.

Pero, en definitiva, lo que permanece por sobre la luz del embarcadero de Daisy que Gatsby veía las noches de aquel verano en Long Island representando lo inalcanzable, por sobre las descripciones de una epoca y los grandes dialogos, es una crónica imaginaria de los sueños condenados a la frustración, al olvido y a un fracaso glorioso, testimonio de lucha, que es castigo y recompensa a un mismo tiempo.

Un libro muy recomendable

22.8.12

Quarta feira

UNO. 
El asunto es que hoy Emilio, E. y su panza de 32 semanas se fueron a Buenos Aires y desde que volví del trabajo a las 6 de la tarde no pude hacer absolutamente nada porque todavía no me creo que se hayan ido. 

DOS.
Otro de los asuntos es que desde hace unos días estoy leyendo "El limonero real" de Saer, una narración casi perfecta, un intento de extraer la belleza que tienen cada uno de los movimientos, de los actos cotidianos de Wenceslao, su mujer, su hijo muerto, de la vida cotidiana de las islas del Paraná un 31 de diciembre.

TRES.
Seguramente la lectura avanzará por un carril paralelo a ciertos cuestionamientos existenciales que  me surgiran; cuestionamientos referidos -ni más ni menos-  a como vivimos y tal vez a como moriremos y en esos momentos el libro seguramente pasará a ser un denso fragmento de la realidad mientras el tiempo pasa para volver a verlos cuanto antes.



27.7.12

Sexta feira




7.20 hs
Esa es  la hora en que habitualmente llego a trabajar, es la hora ideal, todavia no llego casi nadie, la luz del sol entra de manera perfecta por la ventana, riego las plantas y Jaime o Gania ya me conocen y saben que el agua para el mate no tiene que hervir y gentilmente apagan la pava electrica justo antes de empezar a hervir, cha para ellos y el resto del agua para mi para comenzar a tomar mates bien amargos. Los viernes son especiales ya que a estas pequenas delicias de la vida cotidiana se suma prender el ordenador y rapidamente buscar la contratapa de Pagina 12 escrita por Juan Forn, si ese viernes la escribio Paenza o Gelman no es lo mismo, a mi me gustan las de Forn y sigo esperando el dia que se deje de joder y las compile en un libro.

La contratapa de hoy fue especial, Forn conecto dos libros que fueron mis libros de cabecera mucho tiempo. Uno es  "Un hombre afortunado" de Berger que me acompano durante mucho tiempo en mis ultimos anos de residencia y mis primeras trabajos en africa, creo que tengo dos o tres libros, uno siempre viajaba conmigo y los otros quedaban en Rafaela o Buenos Aires mientras que el otro es "El africano" de Le Clezio, un librito magnifico.

Les dejo la contrapata completita, vale la pena

Cuando cae el rayo

Por Juan Forn

Borges dijo una vez que todo libro que no encierra su contralibro es un libro incompleto. John Berger escribió de joven un libro en el que contaba cómo era la vida de un médico rural en la Inglaterra de posguerra, que de día atendía a pacientes y de noche se quemaba las pestañas leyendo, no sólo para mantenerse al día con los avances de la medicina, sino para poder contestar las preguntas existenciales que le hacían sus humildes pacientes (por qué morimos, qué es la enfermedad). Berger admiraba de tal manera la vida de ese médico que tituló su libro Un hombre afortunado. Pero en la página final, en un breve epílogo, informaba que aquel médico rural se había suicidado quince años después. “Un suicidio no constituye necesariamente una crítica de la vida a la que pone fin, aun cuando nos haga mirar desde ahí la historia de esa vida”, decía Berger. Había algo en esa fabulosa frase que abría una cuña de aire en su libro, un puente hacia la nada. A veces un libro nos deja así; a veces pasa la vida entera sin que encontremos su contralibro.

Déjenme contar hoy la historia de otro libro sobre otro médico rural, otro médico de frontera. En el mundo colonial africano podían pasar cosas como ésta: nacías francés en las Islas Mauricio, que habían sido francesas después de ser árabes, holandesas y portuguesas, pero que eran británicas cuando los colonos europeos fueron invitados a abandonar la isla, después de la Primera Guerra. Tu familia se queda sin nada, debe volver como pueda a Europa, pero no es Francia sino Inglaterra la única que les tira un hueso, y ese hueso es una beca del gobierno para estudiar. Nuestro aspirante a médico sabe que sólo cuenta con eso, no puede permitirse fracasar, y no se lo permite. Pero el llamado de la selva reverbera en su sangre. Cuando lo mandan a hacer la residencia en el departamento de enfermedades tropicales del Hospital de Southampton, se anota en cuanto puede de voluntario para ir a la Guyana. Pasa dos años allá. Vuelve de licencia a Francia, conoce a su prima hermana, se enamora de ella, parte a su nuevo destino: Nigeria, la sabana africana. Espera pacientemente la primera licencia para volver y poder casarse con ella y llevársela a Africa con él (el tema de las licencias es decisivo en esta historia: son quince días cada dos años, en el mejor de los casos, y ya hablaremos del peor). Dije que nuestro médico conoce y se enamora de su futura esposa en quince días, y que en otros quince, dos años después, vuelve a casarse y llevársela con él a Africa. Pasan juntos ocho años felices. Déjenme dar una sola imagen de esos años: nuestro médico está operando, en una precaria sala de auxilios, cuando se levanta una de esas fabulosas tormentas tropicales, el cielo se pone color de tinta, los relámpagos rajan el cielo, uno puede contar los segundos que separan el rayo del trueno, nuestro médico está interviniendo a un paciente cuando un rayo entra por la puerta abierta, corre sin ruido por el piso de cemento, funde las patas metálicas de la mesa de operaciones, quema las suelas de los borceguíes del médico y huye por donde había entrado. El paciente se salva por el hule en donde está acostado, el médico por sus suelas de goma. La que ve entrar y salir el rayo, y se estremece con el trueno unos segundos después, es la esposa. Así se lo cuenta a sus dos hijos pequeños, en Francia, en una buhardilla prestada donde deben apretarse cinco (ella y los niños y los ancianos padres de ella) en la Francia de Pétain durante la guerra. Ella es esposa de un médico militar británico, por ausente que esté él: pueden deportarla, y a los niños también, así que deben mantenerse ocultos, sobrevivir de la caridad ajena y de los recuerdos africanos. El mayor de esos dos niños es Jean-Marie Le Clezio, él es el que cuenta la historia.


Le Clezio conocerá a su padre al llegar a Africa, a los ocho años. Cuando su madre quedó embarazada, ella y el padre decidieron que el niño naciera en Francia. Ella viajó primero. En una licencia de quince días, él viajó a conocer al hijo, que ya tenía meses, dejó nuevamente embarazada a su esposa y partió, con el propósito de volver a llevárselos a los tres en su siguiente licencia. Pero estalló la guerra. El trató de cruzar el desierto y llegar hasta Argel para reunirse con ellos, pero fracasó. No le quedó otro remedio que refugiarse en su oficio en la sabana africana, sin medicamentos, sin material, sin contacto con su mujer y sus hijos, mientras en el mundo la gente se mataba entre sí. Ese es el padre que Le Clezio conoce en Africa: un hombre que fue muy feliz, y luego muy infeliz, y ya nadie sabe lo que siente ahora. Siete años vive con ese extraño Le Clezio, hasta que le llega el momento de viajar a Francia a empezar el Liceo. Su padre ya no pide licencias para ir a verlos. Cuando llega, por fin, es porque ha sido dado de baja de su puesto. Es la tercera vez que pisa Francia en treinta años, pero en este caso no por quince días; ha vuelto porque lo mandaron de vuelta, porque no tiene adónde ir.

Le Clezio va un día a visitarlo. Lo describe así: cocinándose y comiendo en los mismos cacharros de metal esmaltado azul y blanco que usaba en Africa, con el mismo blusón azul que se ponía en cuanto volvía a su casa en Africa, pero usando su instrumental quirúrgico africano para cocinar, el escalpelo para cortar el pollo, la pinza clamp para servirlo. Ese hombre que había sido entrenado ambidiestro como cirujano, para ser capaz de operarse a sí mismo con un espejo si hacía falta, en el territorio que le tocara en suerte, usa ahora su instrumental para trozar y servir el pollo que comerá solitariamente en su departamento de jubilado. Ese hombre que estuvo treinta años atendiendo desde el parto hasta la autopsia a tres generaciones de africanos, ahora, cuando lo internan para hacerle unos análisis, no sólo no dice a nadie en el hospital que es médico, sino que tampoco pide conocer los resultados: ya no se identifica con los facultativos de delantal blanco, sino con los pasivos yacentes en las camas. Ha dejado de ser el que enfrenta la enfermedad, ahora la padece.

Para Le Clezio, Africa era los cuentos de su madre y, después, fue la libertad que tenían él y su hermano corriendo descalzos por la sabana africana mientras su padre estaba fuera de casa, curando gente, la mayor parte del día (la llegada del padre era la llegada de la autoridad, de las prohibiciones, de los castigos, del silencio). Le Clezio sintió que le debía Africa a su madre hasta que vio a su padre vivir como en un campamento africano, en un anónimo monoambiente parisino. Tituló así su libro, El africano, y es un gran título y un hermoso libro: uno oye el clamor de Africa y el de la orfandad en sus páginas. Pero lo que yo vi en ese libro, lo que agradezco haber por fin vislumbrado, como un rayo que baja súbito del cielo, electrifica lo que encuentra a su paso y se esfuma tal como había llegado, es lo que necesitaba saber desde hacía años sobre aquel médico rural inglés que se suicidó en la página final del libro de Berger.

13.7.12

Guerra y Paz

Estas ultimas vacaciones en la recorrimos las playas de Inhanbane en el sur de Moçambique decidi dejar esa cierta promiscuidad lectora que me sigue desde hace tiempo y tome el desafio de leer "Guerra y Paz" de Tolstoi, una de esas novelas que exigen que uno se quede a vivir un poco en ellas, y entonces a traves de Tolstoi tener la posibilidad de habitar en la Rusia de las guerras napoleonicas, de experimentar la realidad cotidiana del Principe Andrei, el Conde Pedro, Natasha y la princesa Maria, realidades tan ajenas y extranas a las nuestras pero a la vez tan familiares.

Leer una novela de este tipo en estos tiempos es un verdadero acto de voluntad y si bien por momentos terminar el libro exige esfuerzo, soledad  y una dedicacion importante el tiempo que la novela requiere es ampliamente compensado porque uno sale sintiendose mas fuerte y mejor persona, o al menos entiende un poco mas este mundo.

Un libro imprescindible

1.5.12

Algunas lecturas

Humbert Humbert, Lolita, Vladimir Nabokov

Gloomy good looks…Clean-cut jaw, muscular hand, deep sonorous voice…broad shoulder…I was, and still am, despite mes malheurs, an exceptionally handsome male; slow-moving, tall, with soft dark hair and a gloomy but all the more seductive cast of demeanor. Exceptional virility often reflects in the subject’s displayable features a sullen and congested something that pertains to what he has to conceal. And this was my case…But instead I am lanky, big-boned, wooly-chested Humbert Humbert, with thick black eyebrows…A cesspoolful of rotting monsters behind his slow boyish smile…aging ape eyes…Humbert’s face might twitch with neuralgia.

"The composites", un gran blog en donde a través de softwares y las descripciones literarias logran crear los rostros de personajes inolvidables. Vale la pena ver el de Ignatius J. Reilly, el del Juez Holden de Meridiano de Sangre y el rostro de Emma Bovary (que se parece mucho a Catte Blanchet con hambre)


Libros leídos en los últimos meses:
1. Suite Francesa” de Irene Nemirovsky.
2. "El alma de Gardel" de Mario Levrero
3. "Operación Masacre" de Rodolfo Walsh
4. "El informe de Brodie" de Jorge Luis Borges
5. "Los otros" de Josefina Licitra
6. "Blood River" A Journey to Africa's Broken Heart, de Tim Butcher


Me gustaron mucho: 4 y 6. 
Re-lectura: 3
Quiero leer otras cosas de: 1 y 2.
Vale la pena escribr una breve reseña en el blog: 6


Libros que estoy leyendo/tratando/por partes/según estados de animo:
1. "El ultimo vuelo del Flamengo", de Mia Couto.
2. "Hitch-22", las memorias de Christopher Hitchens.
3. "El infinito viajar", de Claudio Magris

Me gusta por momentos: 2
1 es un escritor moçambicano que parece que vale la pena y en 3 algunas descripciones de sus viajes son fantasticas.


Libros que me gustaría leer durante las próximas vacaciones:
1. "La vida Breve", de JC Onetti
2. La trilogía de Levrero
3 "Literatura nazi en America Latina" de Bolaño.
4. Alguna de las dos novelas de Saer que me acompañan desde hace tiempo, "Glosa" y "El limonero real"


Seguramente pondré en la mochila: 1 y 3

25.12.11

En un estado libre



En un estado libre cuenta con cuatro narraciones, que segun consta en la contrapa, cuentan la historia de personas que buscan la redencion lejos de casa. Como creo que es un tema que me toca de cerca el libro me interesaba y me generaba mucha curiosidad.  En primer lugar, la historia de un criado indio en Washington acompañando a su patrón diplomatico y entre otras cosas descubre el poco valor de la rupias hindues, el trabajo en negro y la posibilidad de la deportacion; después, la de un caribeño de origen indio que está en la cárcel por asesinato; luego, el centro de la narración titulado "En un estado libre" se traslada a África, a un país inventado que se parece a Uganda o Ruanda o algun otro país del africa oriental. Los protagonistas son ingleses, Bobby, un funcionario colonial homosexual y Linda, la esposa de un colega de Bobby que emprenden un viaje juntos desde la capital del país hasta su finca cercana a una ciudad provincial. África y ese pais en particular fue para ellos, hace tiempo, una experiencia liberadora y una forma de redencion, pero ahora los está agriando por momentos y ven como su vida tambalea y las opciones de futuro escasean. Es una época de conflictos tribales, y ellos deben emprender un largo viaje hasta la seguridad de su finca. Pero al fondo de este viaje acecha la amenaza de violencia y hay dialogos que van desde la enfermedad mental de Linda, la homosexualidad de Bobby, las nuevas condiciones políticas del pais con el nuevo regimen. Dialogos por momentos vividos pero un poco aburridos en general. 

Honestamente no la recomiendo y lei cosas mucho mejores de Naipul.

1.12.11

Que sea éste.


La semana pasada termine de leer esta maravillosa crónica y aun estoy movilizado. Generalmente me gusta reseniar o al menos tratar de contar en algunas lineas de que va la cosa en el libro pero mejor les dejo la resenia de Juan Forn en la revista "El malpensante" que creo que esta muy bien. Esta memoria vale mucho la pena y los 85 pesitos que cuesta.

"...Un hombre cualquiera, al que vamos a llamar Emmanuel Carrère, está de vacaciones en un hotel en las playas de Sri Lanka, con su mujer y su hijo, cuando sobreviene el terrible tsunami de 2004. Los tres salen ilesos, pero una joven pareja que se les sentaba a la mesa de al lado en cada comida pierde a su pequeña hija. El hotel y la zona quedan aislados. Todo es atroz. Hay cientos de muertos y los vivos los tienen en sus caras. La pareja que perdió a su hija es francesa, como Carrère y su mujer; la nena muerta tenía casi la misma edad que el hijo de la mujer de Carrère. Casi sin conocerse, las dos parejas pasan a ser familia, en la aciaga tarea de recuperar el cadáver y dar sostén y acompañar en el dolor. Están tan íntimamente próximas y tan radicalmente distanciadas como es posible estarlo: una pareja salió ilesa, a la otra le pasó lo peor. En determinado momento, en una caótica sala de hospital, mientras esperan por el cadáver de la niña, asisten al encuentro de una mujer con el esposo que creía muerto. La sala entera queda en silencio contemplando cómo ese hombre y esa mujer se tocan el rostro y se miran atónitos a los ojos y lloran. Incluso la pareja que ha perdido a su hija se queda contemplando la escena, por un instante idos de su terrible realidad. Cuando Carrère y su mujer se echan a descansar por primera vez, horas antes de abordar el avión que los devuelva a Francia, lo único que puede pensar él, como un mantra protector, es un anhelo desesperado: que un día esa mujer a la que abraza sea vieja, y él también, y siga queriéndola. Que sigan vivos, que sigan juntos, como en esa cama, en ese momento.

Dos meses después, ya en París, la mujer de Carrère recibe la noticia de que su hermana menor tiene cáncer, y es fulminante y sin esperanzas. La hermana tiene 38 años, marido y tres hijas pequeñas. Es jueza en una pequeña ciudad de provincia. Es, además, feliz. A los quince años zafó del primer zarpazo del cáncer, pero ese zarpazo le llevó una pierna.
Eso definió su vida. Se hundió en los libros de derecho, creyó que no tenía posibilidad de ser feliz hasta que apareció alguien que no la quería porque fuera lisiada ni a pesar de que fuera lisiada: simplemente la quería. El derecho y ese hombre que le dio tres hijas son la vida de ella. Una vida pequeña, burguesa, de provincia, que acaba de entrar en brutal y acelerada cuenta regresiva. Los médicos le han explicado cómo será. La joven jueza encara su muerte con la parsimonia con que encaró cada juicio que le tocó presidir. Carrère y su mujer asisten a ese rito de despedida: llegan para verla despedirse paso a paso de sus pequeñas hijas y morir abrazada por el hombre que la amó totalmente (a quien ella le pide: “Diles que luché, que hice todo lo que pude para no dejarlas”).

Carrère tuvo delante, en breves meses, las dos cosas que más miedo dan en este mundo: la muerte de una hija pequeña para sus padres y la muerte de una mujer joven para su marido y sus hijos. “La vida me hizo testigo de esas desgracias una tras otra y me encomendó, o al menos así lo he entendido, dar testimonio de ello”. ¿Por qué dice eso Carrère? Porque, después del entierro de la jueza, conoce a un colega de la difunta, un hombre que es de la edad de ella y es juez como ella, y está felizmente casado y tiene hijos pequeños como ella, y es lisiado y víctima del cáncer como ella: ese hombre convoca a la familia para explicarle qué clase de juez fue la jueza y cómo fue la vida para ella, tal como se la confesó a la única persona en el mundo a quien podía contarle todo sin temer despertar lástima, compasión. La manera en que ese hombre les habla “no era serenidad, ni sabiduría, ni dominio de sí mismo, sino una forma de apoyarse en su miedo y desplegarlo. Era todo lo que siendo él no era él: lo que lo superaba, lo inspiraba, lo maltrataba y lo salvaba, y a lo que poco a poco había aprendido a dejar actuar”.

Hay experiencias que nos enseñan algo inequívocamente. Incluso la vecindad con ciertas experiencias puede enseñarnos algo inequívocamente. Es asombroso que eso pueda ocurrir a través de la palabra. Eso es lo que siente Carrère cuando lo ve ocurrir delante de sus ojos, en las palabras de ese joven juez lisiado. Porque ese hombre que mira a la muerte de frente habla como debería hablar la literatura, como alguna vez habló. Así intenta Carrère que hable el libro que escribe, un libro que en francés se llamó De otras vidas que la mía (en castellano se llama, más escuetamente, De vidas ajenas). Viene la desgracia y pasa su guadaña y qué queda. Hay una escena en el libro en que la jueza lisiada entra por primera vez en la oficina del juez lisiado. Al verla, éste se sonríe y se alza de su escritorio con sus muletas, para que las vea la mujer en muletas que tiene enfrente. Carrère dice: “Se reconocieron al instante”. Yo creo hace mucho en las hermandades que produce la desgracia: el nivel de comunicación casi absoluta que se da de pronto entre hermanos de desgracia. Carrère encuentra nombre a lo que estuvo asistiendo, a través de las palabras de aquel juez. Se reconoce al instante, como se reconocieron esos dos jueces. Se siente adentro de la escena, como todos aquellos que miraban a la pareja reencontrada en aquel hospital de Sri Lanka, como la familia de su mujer mirando a la jueza decir a su marido, poco antes de partir por última vez al hospital, cuando la hija menor, que es un bebé, pide que la alce la madre: “No tiene que acostumbrarse a mí porque después me echará más en falta”.

Hay ciertos libros capaces de producir lo mismo que nos hacen la desgracia, la enfermedad, la muerte, cuando nos pasa cerca, cuando nos semblantean. En ambos casos hacen que nos importe más lo que nos asemeja a las demás personas que lo que nos distingue de ellas. Quizá sea imposible vivir ahí siempre, o incluso estar ahí seguido, pero cuando ocurre es estremecedor, nos queda grabado en el adn. Lo que nos asemeja a los demás por encima de lo que nos distingue de ellos. Lo que aprendemos entre todos es lo más valioso que se puede aprender, porque no lo sabemos solos: sabemos que otro lo sabe también. Carrère logra que esa ceremonia ocurra en su libro. El juez, la jueza, su viudo con tres hijas pequeñas, la pareja que perdió a su hijita, el aleteo de esa mariposa negra que es la desgracia, y nosotros, los demás. Hay otras vidas que no son la nuestra. Si van a leer un solo libro este año, que sea éste...."

26.10.11

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Hace unos días termine la novela. Después me quede con el libro en la mano por un tiempo pensando en los días transcurridos entre Mozambique y Swazilandia mientras leía la novela, mis anotaciones o las numerosas puntas de paginas que doble para adentro para tratar de ubicar los párrafos que mas me gustaron. Una especie de autobiografía mientras leía la novela póstuma de Bolaño. 
La obra consta de cinco partes (o novelas) que Bolaño recomendó –cuando ya no dudaba que su cirrosis se lo llevaría- editar en forma separada porque estimaba que sería más rentable y beneficiaría a sus herederos, pero Ignacio Echevarría (persona a quien le estaremos agradecidos de por vida) resolvió publicar todo el texto en un solo monumental libro para respetar el propósito original del autor. Las cinco partes son : "La parte de los críticos", "La parte de Amalfitano", "La parte de Fate", "La parte de los crímenes" y "La parte de Archimboldi" . Si bien cada una de las partes tiene autonomía y se sostiene sola, no serían lo mismo si no estuvieran juntas, porque hay algo que las une, algo que huele a muerte inminente, a naufragio, a totalidad.

"La parte de los críticos" relata la búsqueda que hacen cuatro críticos europeos, una mujer y tres hombres de distintas nacionalidades, de Benno Von Archimboldi, a quién admiran y sienten que es el mejor escritor alemán del Siglo XX, incluso llegan a compararlo con Kafka a quien creen incluso inferior. Archimboldi tiene una amplia obra que cada día se va haciendo mas popular e incluso su nombre suena todos los años para el premio nobel, pero nadie lo ha visto ni nadie sabe dónde está, si es que está vivo por supuesto. Ellos se juntan lo buscan a través de su vieja editora y luego lo van a buscar a México porque un estudiante mexicano, novelista frustado en Europa, tiene un amigo que le asegura que al parecer se encuentra en la ciudad de Santa Teresa. Antes de esto, los críticos van de conferencia en conferencia hablando de este escritor alemán, o prusiano como muchas veces se define, y ocurren un par de enredos amorosos con un desenlace inesperado. Llegan a Santa Teresa pero no lo encuentran. A todo esto, uno no quiso ir y luego la mujer, quien sí fue, volvió a su país natal dejando a sus dos compañeros varados en México. La búsqueda fue un fracaso, pero Bolaño nos empieza a mostrarnos el mundo del Santa Teresa y de los extraños crímenes que ocurren ahí. De paso conocemos a Amalfitano, quien es el protagonista de la segunda parte.

"La parte de Amalfitano" nos cuenta la triste historia de Amalfitano un profesor chileno, a quien su señora lo dejó porque fue en busca de un poeta loco llamado Mondragón y nunca regresó. Entonces Amalfitano, después de vivir largo tiempo en Europa, decide irse con su hija Rosa a Santa Teresa donde imparte clases en la universidad de esta ciudad. Una de las mejores imagenes de este capitulo  de este capítulo es la imagen del libro de Rafael Diestre, Testamento geométrico, colgado con dos tendedores de ropa, con las hojas abiertas, como esperando el paso del tiempo, viendo si se deteriora o si resiste; una idea que toma Amalfitano del infaltable Marcel Duchamp. Pero el factor que une éste capítulo con el siguiente es Rosa, una joven especial, simpática que a través de su mundo nos vamos enterando de la vida en Santa Teresa.

"La parte de Fate" comienza contando la muerte la madre de Óscar Fate, periodista norteamericano de color, a quien lo mandan en el periódico a reportear una pelea de Boxeo en Santa Teresa y donde se encuentra con los asesinatos a mujeres que está ocurriendo en esta ciudad, y donde nadie hace nada, donde nadie sabe nada. Esto le llama la atención y comienza a reportear el tema y no logra convencer a su jefe de la importancia del problema n para que le publique el reportaje. De paso nos muestra los bajos fondos de Santa Teresa, donde los narcotraficantes tiene plena libertad de hacer lo que se les dé la gana, sin que nadie les diga nada. Aquí conoce a Rosa Amalfitano y termina metido en un lío bastante grande, donde finalmente arranca con ella y con otra periodista, pero antes de hacerlo, van a la cárcel de Santa Teresa a entrevistar al único inculpado de los asesinatos, los cuales siguen ocurriendo a pesar de que el supuesto inculpado está tras las rejas. El capítulo termina contando las caracteristicas fisicas del imputado que es rubio, tiene los ojos muy claros y es extremadamente alto: tres cualidades con las cuales antes se nos describió nada más ni nada menos que a Benno Von Archimboldi, por lo que todo queda en intriga. 

"La parte de los crímenes" junto con la siguiente abarcan más de la mitad del libro, lo que de agradece, porque creo que son las mejores partes, donde se narran los crímenes de mujeres que ocurren en la frontera de México con Estados Unidos. Es difícil de imaginar alguien sosteniendo un relato donde se narran más de cien crímenes, con lujo de detalles, pero lo hizo y estas paginas nos demuestran el mejor Bolaño. Entrecruza historias, acaba una y comienza otra, mientras pasan los años y siguen sumándose crímenes. Nos encontramos con  Lalo Cura y la historia de su familia entre otras tantas historias que se entrecruzan, donde no faltan los narcotraficantes, el sexo, políticos, artistas, hasta una vidente hay, y por supuesto los infaltablescalifornia, pero un compañero de trabajo de él le dice que eso no puede ser, porque dejó sus libros de poesía que él mismo había pagado para que se editara. Era lo que más quería, no los podía dejar, le dice el compañero y nos damos cuenta que no sólo las jóvenes asesinadas son las que sufren, sino que gran parte de los que intentan saber algo, algo que todos esconden por miedo, porque hay dinero de por medio, porque el poder está metido. A pesar de eso hay un inculpado, un tal Klauss Haas, de quien sabemos poco pero que nos hace pensar que no es el culpable, porque mientras está en la cárcel siguen siendo asesinadas y torturadas más jóvenes, que en la gran mayoría eran obreras y no prostitutas, y nos nombra a un tal Antonio Uribe, que según Haas es el verdadero culpable y de quien no sabemos más que su nombre y algunos datos intrascendentes. El pueblo se preocupa. Las mujeres trabajaban en las Maquiladoras de la ciudad, porque si había algo que no faltaba en Santa Teresa era trabajo. Otra cosa que es que casi todas eran jóvenes y que el pelo les llegaba hasta la cintura, y que la gran mayoría morían estranguladas y violadas por los dos conductos principalmente, aunque se habla a veces de hasta siete conductos. Torturadas, violadas, incomprensiblemente, por quién sabe quién y sin que nadie haga nada. El horror se apodera del texto y nos hace recapacitar acerca de muchas cosas, sobre todo de la que en estos momentos deben estar pensando.

"La parte de Archimboldi" finalmente nos narra la vida de este extraño escritor y a la vez se nos describe gran parte de la historia de Europa del siglo XX: las guerras, los horrores que éstas produjeron, la miseria, los campo de concentración. Archimboldi es tomado prisionero cuando acaba la guerra y se encuentra con un hombre que estaba a cargo de un puesto importante entre los nazis, quien le cuenta de su pueblo y de lo que hizo con más de quinientos judíos que llegaron un día, sin saber por qué. Un pueblo decadente, donde los niños de diez años jugaban a la pelota pero todos borrachos, sin vuelta atrás. También se relatan algunos episodios de la guerra, un rumano que lo crucificaron, una condesa que luego toma un papel fundamental en la novela. Sin duda uno de los momentos decisivos es cuando Archimboldi, en Ucrania, está recuperándose y entra a una de las casas abandonadas y encuentra un manuscrito de un tal Boris Ansky, amigo de Ivánov, escritor ruso de ciencia ficción, quien asiste al entierro de Gógol, el que criticó con benevolencia su primera novela, y llora y llora y llora, y siempre recuerda esa crítica del autor de Las almas perdidas. Volviendo a Boris Ansky, la lectura de sus manuscritos le producen un fuerte impacto y después de eso se larga a escribir y se convierte en Benno Von Archimboldi. Hay una fuerte historia con su editor y la mujer de éste, la que aparece en la primera parte de la novela. Finalmente Bolaño nos hace conectar a Archimboldi con México y de alguna forma sabemos qué fue de él después de que publicó y desapareció. Sabemos lo que tanto quisieron saber los críticos y también nos enteramos quién es Klauss Haas, el supuesto asesino que está preso en Santa Teresa. Una de las
últimas historias de 2666 es la historia de un hombre que era escritor y que inventó una especie de helado, por lo que fue recordado por todos los tiempos y no por lo que él quiso, que era por sus libros.

2666 es un viaje largo, pero como sucede con las mejores travesías, avistado el puerto del final, descubrimos que hemos ganado tiempo en lugar de perderlo. Rodrigo Fresan propone pensar en 2666 como en esa escena final de Citizen Kane: un largo y elevado travelling sobre las posesiones acumuladas por un magnate, en las tripas de su palacio, a lo largo de toda una vida. Sólo que aquí no hay Rosebud ardiendo al final del recorrido y explicándolo todo. El centro oculto y el secreto del mundo permanecen invisibles e inviolables, porque las novelas y las vidas jamás gozarán del orden impuesto por los primeros estudios y los últimos magnates a la hora de cerrar una historia. 

23.7.11

La no ficción de Kapuscinski



Llegue a Kapuscinski hace muchos años, casi por azar como sucede siempre con los libros que nos conmueven, y desde ese entonces he leído casi todo lo que se ha publicado del polaco en español. Es más, diría que tengo casi un fetiche con los libros de anagrama de Kapuscinski. Las reediciones en la biblioteca de bolsillo las detesto. Me gustan los reportajes del polaco porque me tocaban de cerca, les daba voz propia a sus protagonistas y las historias eran simples, llanas y bien contadas y eso para mí fue todo un descubrimiento.

A través de numerosos sitios en Internet y periódicos seguí la gran polémica que se armó luego de la publicación del libro " Kapuscinski non fiction" del escritor polaco Domoslawski que fue discípulo, colega y amigo de Kapuscnski. La polémica gira alrededor de la relación de Kapuscinski con los servicios secretos y que algunos de los hechos contados en sus libros no serían del todo verídicos. Hace unos meses estuve en Eterna cadencia en la presentación del libro ya que Domoslawski viajo invitado por la embajada polaca y el revista virtual "El puercopespin". El clima de la presentacion fue raro, no habia mucha gente, bastantes polacos y cuando se abrió el debate, varios fueron los que atacaron a Domoslawski esgrimiendo lo mal parador que dejaba el libro a Kapuscinski y al hecho de no poder defenderse, aunque estaba claro que nadie había leído el libro. En el libro el periodista polaco desentraña las claves que rodearon la vida y la obra de Kapuscinski: sus relaciones con el régimen comunista polaco, los avatares de su vida privada y sobre todo hasta que punto los datos esgrimidos en sus libros son reales.

Hace unas semanas termine el libro y creo que esta muy bien. Domoslawski esta lejos de la denuncia de su mentor, es imparcial y en el libro hay numerosas voces reflejadas. Me gusto el capítulo de la infancia en Pinsk, la relación con sus padres y cuando habla de su relación con los servicios secretos polacos creo que el tema esta bien tratado y explicado y trata de poner al lector en el contexto de esa época. También me gusto mucho como describe el proceso de desencantamiento de Kapuscinski, un hombre de izquierda desde su juventud, con el régimen comunista polaco y el acercamiento al movimiento Solidaridad y al sindicalista  Walesa. El cuestión de fondo es el cruce entre realidad y ficción y es aquí donde Domoslawski sigue en parte las huellas del maestro, hasta Addis Abeba, por ejemplo, y donde se ha encontrado con que los propios testigos de Kapuscinski se quejan de que hay material falso e inventado. Da numerosos ejemplos y pasa lo mismo en Bolivia por ejemplo.

Lo que hizo Kapuscinski ya esta fuera de duda, la pregunta es como tomarlo. Personalmente me desilusiono y leí cosas que me preocuparon. No tengo dudas que los libros como el Emperador o el Sha son magníficos pero creo que un periodista debe respetar ciertos limites, o al menos nos debe informar a los lectores si el producto final es verídico o no. Creo que soy un lector que puedo sacar mis propias conclusiones pero me gustaría que sean justos conmigo y que me digan que estoy leyendo, al menos por respeto a la historia y a los hechos que me están contando. Al fin y al cabo, parte de la emoción de leer a un escritor como Kapuscinski nace de pensar que esas cosas han ocurrido. Él estaba allí. Lo vio con sus propios ojos. Estuvo a punto de morir por informar de los hechos. Al menos ahora tenemos mas elementos para emitir juicio acerca de su maravillosa obra.

De regalo les dejo las fotos de  la buhardilla de Kapuscinski en Varsovia de donde salieron libros inolvidables.

25.3.11

Los enamorados de Hayes: De qué hablamos cuando hablamos de amor



Creo que a todos los hombres nos ha pasado alguna vez estar atrapado en ese agujero negro.

A todos nos paso que a veces al perder un amor descendemos al infierno mismo del Dante y tratamos de recuperar aquello que teníamos y no sabíamos que queríamos y es ese el momento exacto donde naufragamos entre contradicciones, compasión, odio, ternura amor y furia. Para todos aquellos que entienden de que les hablo "Los enamorados" es un libro imprescindible.

Una historia sencilla. Un hombre con aspiraciones de artista en los años cincuenta, plena post guerra. Vive entre hoteles baratos de Nueva York, cena en restaurantes baratos y muchas noches de copas con amigos.El es el que narra la historia. Conoce a una mujer joven,  hermosa que vive sola y tiene una hija producto de un matrimonia fallido que esta siendo criada por sus padres lejos de la ciudad. Los comienzos son siempre fáciles pero para que el amor se sostenga todos sabemos que faltan otras cosas. Durante un tiempo la relación se mantiene sin problemas y todos juegan a ser relativamente felices, El se sentía poderoso, fuerte, sin ataduras hasta que una noche pasa algo; Ella conoce a un millonario en el bar de un hotel, una propuesta de por medio, las dudas sobre un amor que no le depara ninguna certeza y el fin del equilibrio de la pareja. Todo lo que sigue es un agridulce e inconsolable final contado en forma sutil y deliciosa.  

Este hermosa novela es la prueba fehaciente que todas las historias de amor deben ser contadas porque no debe haber nada más universal que el relato de un fracaso amoroso.

Destino de clásico

8.2.11

Los Topos



Hacía rato que buscaba leer algo de Bruzzone, buscaba "Los Topos" o "76", había leído las reseñas de Quintin, de Sarlo y tenía muchas ganas de encontrarme con este autor. "Los Topos" es la primera novela de Félix Bruzzone, hijo de desaparecidos, quien en su primer trabajo encara su proceso de búsqueda desde una óptica completamente distinta de la que nos podemos esperar, o la que podríamos esperar.

En "Los topos" se cuenta la historia de un pibe, hijo de desaparecidos, criado una abuela que se dedica a la repostería  que luego de pelearse con su novia supuestamente embarazada conoce y se enamora de la travesti Maira, también hijo de desaparecidos, cuyo leit motiv de vida es matar represores. El travesti tiene un historial de supuestos asesinatos de algunos policías paraguayos en la triple frontera. Maira se desliza como un infiltrado entre supuestos represores, como un topo entre quienes tiene marcados como futuras víctimas, pero ella también termina desaparecida. ¿victimas matando victimarios? ¿justicia por mano propia?

Con su enamorado travesti desaparecido el protagonista decide algunos cambios radicales en su vida. Se va a vivir al sur, cambia de identidad, se hace el mismo travesti y se enamora de un  hombre cruel y perverso que lo convence que se ponga tetas para transformarse en un travesti hecho y derecho.  La relación entre el protagonista y el Alemán, este personaje nefasto, es muy perturbadora rozando momentos de gran erotismo, ternura con violencia extrema.

Hacia al final de la novela, entre momentos melancólicos y poéticos, el sueño del protagonista es que ambos, el Alemán y la flamante travesti a medio camino entre esclava sexual y domestica, saldrían a buscar a Maira. Lo que nunca se detiene en esta novela es la búsqueda. 

Una novela perturbadora, que oscila entre odio, complicidad, erotismo y asco. Una novela que encara un tema desde una perpectiva completamente distinta.Una historia rara, buena,  que se lee de forma vertiginosa.

30.1.11

Memory Books



Hace unos días termine de leer el breve ensayo de Henning Mankell titulado "Moriré, pero mi memoria sobrevivirá".  Mankell es mundialmente conocido en el mundo entero por ser el creador del inspector Kurt Wallander, protagonista de una de las series policiales mas famosas en los últimos tiempos. Menos conocido es, en cambio, la relación y el amor que Mankell tiene y siente por África, adonde viajó por primera vez de joven y donde pasa varios meses al año y trabaja dirigiendo el Teatro Nacional de Maputo, capital de Mozambique.

"Moriré, pero mi memoria sobrevivirá" es una muy personal reflexión sobre el devastador impacto de la epidemia del sida en África y una descripción con especial énfasis de un programa que trabaja con enfermos terminales —terminales no por lo avanzado de la enfermedad sino por la imposibilidad de recibir atención médica adecuada;  en muchos lugares de África el mero contagio se traduce de inmediato en una condena a muerte—de lo que se llama “memory books”, unos cuadernos donde las personas pueden dejar mensajes o recuerdos a quienes les sobrevivan, en su mayoría hijos e hijas.

En parte crónica de viajes por el norte de Uganda,  Mankell nos lleva por algunos poblados de Uganda, en su mayoría habitados por niños y ancianos, los únicos que permanecen vivos. Nos habla del miedo de los occidentales al sida, pero sobre todo del terror y el dolor de los africanos afectados, faltos de recursos y fármacos. Y también nos habla de los pequeños «memory books», escritos por enfermos de sida que quieren dejar un testimonio de sus vidas, para que sus hijos puedan recordarlos: unas palabras, una foto, una mariposa aplastada entre las páginas de este libro. Creo que los "memory book" son una herencia intima de cada familia y hasta un proceso de aceptacion de la enfermedad y la propia muerte.

Encontré el libro de casualidad en la mesa de ofertas de una librería de usados y lo compre casi sin hojearlo demasiado, no conocía a Mankell pero la pandemia del HIV, Africa me toca muy de cerca y el hecho de de relacionar la muerte con la memoria, ese proceso de catarsis me pareció extremadamente interesante.

Un libro que disfrute mucho.

Mas de los "Memory Books", en la web del mismo Mankell, los libros en fotos y

30.12.10

2010

Lo mejor del 2010, si , es hora de balances y listas.
Aquí lo mejor que leí en este 2010.

Creo que "El sueño de los héroes" de Bioy Casares fue una de las mejores cosas que leí este año, después pasaron "Diario de la guerra del cerdo" y una relectura de la "La invención de Morel" pero El sueño fue la que mas disfrute.

Nuevamente confirme que la crónica es una de mis géneros preferidos y este año tuve la oportunidad de leer a Caparros con "Larga distancia" y su nuevo libro "Contra el Cambio". Un sabor amargo me dejo la polémica desatada con la biografía de Kapuscisnky de si inventaba o no partes de sus crónicas pero igual disfrute mucho "Cristo con un fusil al hombro" y termine mudando sus libros al estante de ficción. "River of Time" y "Cambodia year Zero" fueron dos grandes libros que leí en Camboya que merecen ser mencionados así también como las crónicas de la India de Naipul mientras estuvimos viajando por allá.

Vila Matas con "Bartebly y compañia" y Pauls con "El pasado" también fueron grandes momentos aunque el pasado me pareció un poco largo. Otros libros debo mencionar son "Purgatorio" de Eloy Martinez, "Moinseuir Pain" de Bolaño, "El encierro de Ojeda" de Martín Murphy, "Burmese day" de Orwell, "Damas chinas" de Bellatin  y "Bonsai" de Zama.

Para finales de año descubrí a Fogwill con "Los Pichiciegos" y "Vivir afuera", dos novelas muy buenas y el nacimiento de Emilio me encontró leyendo a Saer con "Glosa" y "El río sin orillas".

Asi las cosas, así los libros

25.11.10

Contra el cambio

El bigote mas viajado nos trae un nuevo libro de crónicas

 Personalmente creo que Caparros tiene uno de los mejores trabajos del mundo. Desde hace 4 años viaja por los mas reconditos lugares del mundo enviado por el Fondo de Población de Naciones Unidas para escribir historias de jóvenes afectados por diversas cuestiones: la emigración, el crecimiento de las urbes, el cambio climático. En esos viajes, al margen de su trabajo para la ONU, toma notas que cobran, después, forma de libros. El primero fue "Una luna", un gran libro de crónicas donde Caparrós llego incluso hasta el mítico Kapiri Mposhi para entrevistar una mujer viviendo con HIV. "Contra el Cambio" es su segundo libro y si se quisiera hacer un resumen se podría decir que el libro es un recorrido por la cuenca del Amazonas, Nigeria, Marruecos, Mongolia, Australia, las Filipinas, las islas Marshall, Estados Unidos, en el que se enhebran el viaje y una reflexión afilada y muy provicativa acerca del cambio climatico y el movimiento ecologista que, de pronto, parece ser el problema más importante de un mundo plagado por el hambre y la miseria. Cada capitulo del libro toca una ciudad o un lugar bastante alejado de nuestra realidad cotidiana, tales como una aldea en el amazonas, un mercado en el Niger o un poblado de pescadores en una isla filipina. Cronica que tiene mucho de ensayo y ensayos que tienen mucho de crónica.

Con humor, con elegancia, con vehemencia,con esa critica tan Caparros Contra el cambio discute los sentidos del ecologismo, el lugar de la Naturaleza en nuestra sociedad, los intereses verdes de los grandes capitales, la ideología del conservacionismo que segun Caparros no es un movimiento de gente joven comprometida, sino el pensamiento conservador de gente que resiste la idea del cambio; el cambio climático no es una realidad comprobada sino un dato esquivo, ambiguo, sospechoso: "Siempre desconfié de esas causas incuestionables, que no dejan la posibilidad del desacuerdo. Son -suelen ser- el modo en que ciertos sectores con poder le hacen creer al resto que sus problemas son los suyos".

Lo mejor del libro es que Caparros no niega o confirma la existencia de lo que discute sino en preguntarse si esa existencia es comprobable, si tangible y si, en todo caso, es -sería- una catástrofe: "¿Cuánta más gente va a matar el hambre -y la pobreza y la violencia inútil y las enfermedades evitables- en los próximos treinta, cuarenta años, antes de que el cambio climático empiece a tener -si los tiene- efectos fuertes? Caparrós se responde que por supuesto, los hombres y mujeres que van a matar el hambre son los que siempre matan el hambre: el hambre sabe dónde, cómo actuar, es un agente fiable".

4.11.10

Los Pichiciegos


-¿De qué forma cree que la novela haya prefigurado la argentina que hoy estamos viviendo?


-La argentinidad actual es pichiciega: vive del pequeño comercio con los amigos y los enemigos, medra, se oculta bajo tierra.

Fogwill
Reportaje en el diario "Los Andes"
Agosto 2010

Personalmente creo que el mejor homenaje a un escritor recientemente fallecido es leerlo, hace unas semanas compré "Los Pichiciegos" de Fogwill luego de leer en la solapa que esta novela tiene el raro merito de ser más verdadera que muchos relatos pretendidamente ciertos y que se propusieron contar lo acontecido en Malvinas.

Los pichis son un grupito de sobrevivientes que carecen de cualquier tipo de código o valores, excepto aquellos que pueden traducirse en acciones que permitan conservar la vida, las pilas de las linternas o los puchos. Los pichis se parecen en la primera impresión a una gran familia o a un buen grupo de amigos. Sin embargo su unión es circunstancial y efímero: durara hasta la muerte de cada uno de ellos e incluso ellos mismos mandarán al muere a los que se ponen cargosos y estorban.  A ellos no los unió la idea de combatir a los ingleses, la idea de una nación unida por una causa justa , las ganas de recuperar Malvinas. No, lo que unió a los pichis fue las ganas de morfar bien, de no cagarse de frío y escapar a los tiros a cualquier precio vengan de donde vengan. Comparten, a lo sumo, algunos chistes, anécdotas que se van intercambiando en la oscuridad de la pichicera que ellos mismos cavaron el suelo de la isla. Los porteños se mezclan con los provincianos y nadie tiene nada en común, salvo el idioma con algunas excepciones tales como "pichiciego". La guerra se llevó todo, ni la idea de país tienen y lo único que importa es conservar la vida a cualquier precio, incluso entregando a los nuevos.

Hay un lenguage filoso en una novela que no quiere ser ni pacifista ni nacionalista  y los protagonistas no tienen posiciones ideologicas ni bajan lineas, no hay tiempo para pelotudear. A los pichis solo les interesa como zafar del frío, como tapar el olor de la carne podrida del muerto que esta en la cueva, como tapar el olor a mierda con polvos químico, como conseguir pilas para la linterna, como conseguir Jockey club o como hacer que duela menos una herida antes que se pudra anestesiandola con nieve.

Fogwill muestra lo que las situaciones extremas, en este caso una guerra, les hace a los hombres.

Un libro fundamental.