- Me levante muy temprano y terminé de ordenar algunos papeles, libros y recuerdos del viaje.
- Fui a un estudio contable para asesorarme acerca de las distintas categorías del monotributo y obra sociales.
- Repare los parlantes para tener algo de música en casa mientras recordaba aquella frase de " La vida sin música es un error".
- Leí algunas cosas de la dramática situación en Pakistan con las inundaciones.
- Fui al dentista y me arreglo una terrible carie en uno de los molares. Definitivamente sufro mas en el peluquero que en el dentista. Me cuesta entender a las personas que van una vez al mes a la peluquería.
- Recibí un email de una periodista de una revista que quiere hacer un espacial de MSF.
- Definitivamente he sido derrotado por Grombowiz y he abandonado el libro a la mitad. Empecé a leer "El pasado" de Pauls y pusé sobre mi mesa de luz "El oficio de vivir" de Pavese y las crónicas de viaje por la India de Naipul.
- Recibí otro email del depto de RRHH del sanatorio informándome que he sido preseleccionado para el puesto (-). Increíblemente llevo mas de un mes sin trabajar y sin bien por momentos estoy un poco inquieto tener tiempo libre me hace inmensamente feliz.
17.8.10
Martes productivo
16.8.10
Christoph Rehage, caminante
November 9th 2007 - November 13th 2008
one year on foot - 4646km through China
unlimited beard & hair growth
thelongestway.com
- I never finished my original goal of walking to Germany. Instead, I walked for a year and roughly 4500km, passed the desert of Gobi, and then decided to stop walking for now.
- All of the distance from Beijing to Ürümqi has been completed solely on foot, straight good old walking. There are instances where you can see me in the video sitting on a plane or riding a boat, but those are during breaks I had to take from walking, either to sort out bureaucracy issues or to take care of some personal things.
- I had been planning this trip for over a year before I even started, and getting as far as I got was an experience for which I am very grateful.
- Obtaining the necessary visa for a trip like this was not very easy, hence I had to go back to Beijing a few times to resolve some issues.
- The songs I used in the video are 1) Zhu Fengbo - "Olive Tree" and 2) The Kingpins - "L'aventurier" - visit the Kingpins website if you want to know more, they are very cool I think.
- This is not a strict "1 pic a day" video, because I wanted to make it a bit more alive by adding some additional movement. Sometimes during the film you would follow me turn around, or something would happen in the background. I tried to capture these moments to make the video more interesting.
- The core of this project is in fact my website "www.thelongestway.com" where I have posted my extensive travel diary, starting from day 1 (Nov 9th 2007) and describing every single day until the end one year later.
Diego, el ultimo lector

Me encanta ese final de Reservoir Dogs, de Quentin Tarantino, cuando todos se apuntan entre sí. Hay un minuto tenso y largo donde uno piensa que no van a disparar, pero al final lo hacen, todos, y se matan, quedan en el suelo como cascarudos patas para arriba en una playa ventosa de Necochea. Contemos los muertos: Bilardo, Mancuso, Maradona, Grondona, Grondonita, Basile, Basilito, Ruggeri, Enrique, etc., etc."
Una vez más volvió Casas en Mal elemento contra el gordismo y sus secuases...
11.8.10
33, let me get what I want!!!
Me estoy olvidando de escribir en esta bitácora.
Mientras pasaba mi cumpleanos número 33 en Rosario con T. pensaba que cada vez me cuesta más escribir sobre mí mismo. Esa noche ví en la televisión la fiesta de cumpleanos de Anabela y sus personajes en Crónica TV. Me gusto el perro revolucionario y el enano stripper.
Todo este tiempo y tan poco que decir, o tal vez mucho pero difícil de escribir.
Me ofrecieron un trabajo en Honduras (+), otro en Colombia (++). Hoy fui a una entrevista de trabajo en un importante sanatorio (-). En un momento de la entrevista la Directora del sanatorio ejemplifica que hay días en que el trabajo se puede complicar y la guardia se puede poner como Camboya. Le dije que difícilmente pueda compararse con Camboya o con la guardia de Kampong Cham. Silencio, tensión y una risa para descomprir. No me cree.
Voví a casa y tenía un email donde una ONG local que trabaja con pacientes HIV en el conurbano solicitaba mi CV en respuesta a un email que mande días pasados (+++). Ojala que salga algo pronto. Ojala que salga lo que quiero pronto.
Volviendo de la entrevista pasé por una librería de usados de Palermo, traté de regalarme Elizabeth Costello de Coeetze pero no nos pusimos de acuerdo con el precio con el librero.
Me regalo esta preciosa canción de los Smtihs, Please please please let me get what I want!
29.7.10
Jueves
Se acabo el gordismo .
Al calor de la estufa y el brillo del televisor les recomiendo que se den una vuelta para ver las fotos de Robert Mapplethorpe en el Malba. Uno que verdaderamente hubiera estado en contra del del conservadurismo del gordismo.
25.7.10
Domingo

Tarde o temprano me iba a suceder.
Es cierto, hay cosas peores pero este en mi blog, es domingo y me quejo de lo que quiero.
DOS.
Tachado de los pendientes la elección del Obstetra de E., la prepaga, ver algunos amigos y la actualización del CV. Encontramos departamento y lo que nos termino de convencer fue que la dueña nos dejaba los muebles, una colección de discos de vinilo y todos sus libros.
TRES.
En la feria de libros usados, después de años de búsqueda finalmente encontré Ferdydurke, de Witold Grombowicz. Después les cuento.
20.7.10
Martes
Por momentos me parece que oscuras y frías nubes de irrealidad me rodean y me pregunto si la necesidad de actualizar mi currículum, de buscar un trabajo, de pagarle dos meses de comisión al de la inmobiliaria es algo que verdaderamente me ocurre o si estoy metido en algún tipo de cuento fantástico.
18.7.10
Visca España
Mundial devaluado, falto de milagros y donde lo mejor de todo, aparte del pulpo, fueron los intercambios epistolares y las paredes entre Martín Caparros y Juan Villorio en el blog de Letras libres.
En palabras del propio Caparros "...El Mundial es una amante, una locura de verano, una de esas historias que te hacen pensar que si la vida fuera así sería maravillosa y que ojalá no sea. Consigue que la salvajería feliz no dure noventa minutos sino treinta días; no es poco, y es casi demasiado. Uno de los grandes méritos del Mundial es que, a diferencia de casi todo lo demás, acaba cuando debe..."
O cuando le tira un pase a Villorio
"...Hoy los argentinos no sólo perdimos un partido. Me hablas de románticos alemanes y nigrománticos vieneses, pero esta noche quien me susurra las palabras al oído es el viejo sifilítico: que Dios ha muerto, que Él es humano más que humano, y que llegamos al crepúsculo de los ídolos. Dios ha muerto esta tarde en una pantalla de televisión –que es donde pasan esas cosas. Los argentinos, que siempre nos jactamos de ser la avanzada del ateísmo sudaca, elegimos creer –pese a las evidencias– en un dios menor, o mayor, o por lo menos de mucha carne y algún hueso.
El ateísmo de los argentinos se termina en el fútbol: ante él, todos somos religiosos de alguna religión privada, la que nos hace creer que una plegaria, un apretón de testículo izquierdo, un cruzarse los dedos, una camisa verde, van a influir en un evento lejano, planetario: van a hacer que un cuero inflado se desvíe los diez centímetros necesarios para escaparse del olvido y convertirse en un video repetible de aquí a la eternidad. El azar –ese imprevisto de los diez centímetros– es la base del fútbol; por eso nos resulta fácil confundir sus causas, creer que nuestras magias pueden ser una de ellas. Y por eso elegimos creer que todas esas magias podían resolverse en ese dios menor. Pero nunca pensamos que Maradona, como el dios de Russell, podría crear una piedra que no sería capaz de levantar.
Así que esta tarde nos quedamos sin dios. Uno a cero es la duda, dos a cero la tentación agnóstica, tres a cero la quema de los santos, cuatro a cero la muerte del dios. Un dios, como todos, discutido, amado, odiado, pero dios al fin. Al fútbol argentino le llegó la hora de enfrentar el mundo, los males, los empates, las pequeñas muertes peloteras sin la esperanza de la divinidad. No va a ser fácil –habrá más penas, habrá más olvidos– pero puede ser mucho mejor. Quizás, entonces, alguna vez hagamos un equipo. O quizás no.."
Villorio le devuelve la pelota igual o mejor. Ojala que publiquen el libro pronto.Otro que tambien hizo de las suyas fue el gran Kaspar House, que se manifesto en contra de la Iniciativa Dalma.
Casas publica sus post futboleros en el blog Mal elemento y es donde habitualmente hace su descarga contra el gordismo y sus seguidores, repito lo de Casas contra el gordo no es de hoy pero el post de la derrota de Argentina fue especialmente virulento...
Muchos se preguntaban por qué la gente fue a Ezeiza a aplaudir a la Selección en su regreso. Es que no todos saben que es una costumbre argentina aplaudir cuando hay un niño perdido en la playa. El plantel del Gordismo, que hasta hace poco se imaginaba en la final del Mundial, de golpe tomó la aerolínea Oceanic e irrumpió con los pies para adelante en un bonus track de Lost.
Estaba perdido Heinze, que ahora va a tener que practicar sus muecas tribales en el espejo del botiquín del baño, estaban perdidos los dos patovas de la UOM que aconsejaban a Maradona en cónclave como si el fútbol fuera un arte complejísimo, estaba perdida la Brujita Verón, que se tuvo que bancar más de un mes encerrado en una habitación con un niño dormido y encima se quedó afuera del partido con Alemania. Y estaba perdido Tévez, el jugador del pueblo, porque el pueblo es algo que, como el crimen, no paga. En realidad, en nuestro país mediático, el pueblo mutó en "la gente". Porque desde los festejos del Bicentenario en adelante, empezó a ganar cuerpo un concepto nuevo que se podría denominar como "la gente". Kirchner y los demás políticos de la oposición -que lo marcan en zona y lo suelen perder en los corners- parece que se mueven siguiendo lo que dice "la gente".
Macri manda a hacer encuestas para ver cómo está el humor de "la gente". Durante los festejos que paralizaron la 9 de Julio e inflamaron la gola con tanto himno nacional a capella, parece que "la gente" dio ejemplos de concordia a seguir. "La gente", analizan los sociólogos y consultores, mostró que nuestro país está cansado de la política de la confrontación. Tomemos nota. Los que se encargan de la publicidad, tampoco anduvieron con trazos finos: "santen el himno como nadie lo puede cantar", "llenemos los bares y festejemos".
Los símiles de la retórica del combate estuvieron a la orden del día: "Once guerreros", "Héroes", "Diego es como el Che". Pero lo cierto es que Guevara no sólo no se hubiera tatuado a Maradona, sino que también, de tenerlo en sus filas, con lo poco afecto que era al consumo de estupefacientes, lo hubiera fusilado. Para el doctor Guevara Lynch, la revolución no era un sueño eterno. De manera que la cantinela chauvinista de nuestro país, donde vive "la gente", se dio de bruces con un equipo dinámico que era dirigido por alguien más parecido a un curador del Malba que a un DT de fútbol. Lo que hay que reconocerle a Maradona y a su equipo técnico (incluído el cerebro de Ruggeri) es el aporte táctico nunca visto de jugar sin mediocampo. Es decir, lograr el efecto gravitacional de hacer desaparecer a los jugadores del medio y tratar de no jugar con laterales que marquen y ataquen. Algo así como pasar al fútbol el Experimento Filadelfia que practicó en secreto el ejército de los Estados Unidos cuando se puso a jugar con la antimateria. Bien, siamo fuori.
La pregunta es si para el próximo Mundial vamos a tener que construirle de nuevo a Messi la cajita feliz. Maradona eligió festejarle el cumpleaños sólo a él -aunque, como protestó Tévez, también había cumplido años Pastore-. Le pusieron un jugador de autoayuda en su pieza, para que lo oriente -Verón- y hasta llevaron a un defensor malísimo -Garcé- para que Lio lo pudiera eludir sin parar en los entrenamientos y fortalecer su autoestima.
La consigna era rodear a Messi para que estuviera contento y explotara. Hace muchos años los padres porteños solían llevar a sus hijos -o hacerlos llevar por un amigo- a debutar con una prostituta. Esta costumbre generó ciertos traumas. Por suerte, otras generaciones pudieron elegir cu{ando y con quién tener sexo. No se le puede imponer la banda de capitán a alguien que no quiere serlo. Por un lado, se le dice que es nuestro preferido, pero sólo en el nivel de la representación, porque en la cancha se lo sanciona sacándole a los jugadores de buen pie con los que Messi, sin dudas, quiere jugar.
No hay nada que hacer, el único que podía parar a Messi era Maradona. Por eso quiso ser el técnico de un Mundial que parecía hecho para encumbrar al delantero del Barcelona. Mientras de la boca para afuera lo sostenía, en la cancha le fue sacando todos los soldaditos con los que Messi prefería jugar: el Kun, Verón, Pastore...
El Gordismo, se sabe, se retroalimenta tanto en la derrota como en la victoria. Maradona, como el Terminator malo de la segunda parte de la saga, puede quedar derretido en el suelo y , en segundos, materializarse de nuevo. Tiene muchas vidas, ya lo sabemos. Y ahora está apoyado con el siga siga del Gobierno y el programa cómico 678. Hasta que Messi no se plante y se lo saque de encima, no hay posibilidad de buen final, al menos para el jugador rosarino. El poder es adictivo. Nadie quiere irse de ahí.
15.7.10
Jueves

La mañana en casa, la felicidad del mate amargo y los rayos de sol que me acarician la cara y me dicen que hoy la Argentina es un país un poquito mejor, un poquito mas justo. Un formidable progreso de una serie de tareas siempre interminable.
11.7.10
Asuntos de familia
La familia se hace y no sólo nace. Las relaciones de sangre son una cosa y la familia es otra. Es posible construir una familia en la que haya amor con personas que se heredan por lazos de sangre, o que el afecto familiar se establezca con quienes nos encontramos, más allá de los linajes, en la vida. Como también es posible vivir un infierno de intrigas y traiciones en ambos casos. De lo que nadie se salva hoy en día es que, si se quiere vivir acompañado por algo que se llama “familia”, es decir padres, hijos, hermanos, debe hacerla, conseguirla, con la sangre y el genoma si el azar permite tal bendición, o fabricarla sin el auxilio del ADN. Esto implica que una relación familiar exige libertad de elección, responsabilidad, compromiso, dedicación; es decir: amor. Y en estos casos, no hay herencia de amor.
Este conjunto de actitudes no son monopolio de padres naturales sino de aquellos que han decidido dedicar una parte de sus vidas a otros. Tampoco es exclusivo de una pareja inicial de personas de diferente sexo porque una familia va más allá de la relación de género. Nada hay de natural en una familia. No somos animales, somos seres humanos con base animal y mente cultural.
La homosexualidad no es cultural, es natural. Basta ver a los animales. Pero la homosexualidad humana sí tiene un agregado cultural, toda la historia de la humanidad es una prueba de esta diversidad de aficiones sexuales. La cultura clásica, que es una de las columnas vertebrales de la historia de Occidente, se basaba en los placeres y no en el género. Griegos y romanos eran guerreros y buenos amantes marciales. Siglos de cristianismo conventual es testimonio de los amores entre frailes mucho antes de los actuales escándalos de pedofilia monacal.
Más allá de lo que se vote en el Congreso sobre el casamiento homosexual o la unión civil, o ninguna de las dos, los argumentos que esgrimen los que están en contra del casamiento entre personas del mismo sexo son fruto de la ignorancia más supina. Hablan de Dios o de la naturaleza como si fueran productos de góndola. “Dios dice”, “ la naturaleza es”, estas verdades fraguadas por esta especie de profetas supersticiosos abundan por suerte algo menos que antes. La naturaleza humana no “es” ni Dios “nos dice” nada. Si quieren que el litigio conyugal sobre géneros sea un problema de fe, allá ellos, cada uno puede practicar los sortilegios que más le gusta en su casa o en una asociación con o sin fines de lucro, pero el Estado está separado de las iglesias y los derechos son humanos y no divinos.
Escuchar en programas de televisión que hay quienes están preocupados por la posibilidad de que a la salida del colegio, el hijo le pregunte a “daddy” por qué Gustavito tiene dos papás, o que se espanten ante el hecho de que en la casa de un matrimonio gay Pedrito le diga al señor Raúl “mamá”, nos da claros indicios del nivel cultural de los que llevan esta cruzada en nombre de Dios y del cosmos.
El filósofo Michel Foucault, que era homosexual, ante una pregunta sobre su aparente indiferencia ante los movimientos de liberación gay, dijo que, en realidad, la legalización de matrimonio de personas del mismo sexo nada cambiaba en lo esencial. No negaba que mejorara la situación legal de muchas personas, pero no ponía en tela de juicio una de las verdades de nuestra cultura por la que se devela la identidad de una persona por su elección sexual.
El día, decía, en que una persona ya no sea apreciada o despreciada por la elección de su vida sexual, cuando se cuestione esa supuesta evidencia que cataloga a la gente por el uso que hace de sus placeres, y que nos sea indiferente para valorar al prójimo saber con quién se acuesta y con quién comparte su deseo sexual, entonces sí, algo habrá cambiado en la percepción social.
El filósofo francés dedicó varios libros y estudios para mostrar que en un momento dado en Occidente se desarrolló una “ciencia sexualis” que tomó a su cargo la misión de auscultar las profundidades de la persona humana estudiando su sexualidad, desde Juan Casiano a Sigmund Freud. “Dime con quién copulas y te diré quién eres.” Este mandamiento todavía está sellado en la conciencia moral de nuestros contemporáneos, y resiste al cambio acudiendo ya no a argumentos sino a una especie de advertencias catastróficas que parecen poner en peligro a la vida en general.
Nos alertan que si el matrimonio gay se legaliza corre peligro la continuación de la especie, como si todos los varones y mujeres estuviéramos esperando la sanción de las leyes para acoplarnos a un semejante sexual.
Valdría la pena estar atentos a las posiciones que adoptarán los grupos políticos en este debate. No estoy de acuerdo con quienes afirman que a muy pocos les interesa la cuestión porque el único problema que merece debatirse es la desigualdad en la distribución de la riqueza. Como si éste de las familias no fuera un problema social. Que sea minoritario no lo hace menos importante. Una democracia no sólo se define por la voluntad de mayorías sino por los derechos de minorías. Además, creer que el funcionamiento del Consejo de la Magistratura a nadie le interesa, ni lo de las coimas en Venezuela, ni lo de las mafias de los medicamentos, ni nada de lo que a algún cronista oficialista le parezca importante y conveniente, no exime que la oposición nos muestre por su lado los valores que defiende más allá de su declamado republicanismo.
A nadie se le ocurre que el matrimonio presidencial comparta principios de libertad de costumbres porque ya ha demostrado desde que es gobierno que, si a algo poca atención le prestan, es a principios. Todo es poder para ellos. Y el poder no tiene justificativo, es una vocación. Hay gente así, quiere poder. Se vuelve loca con el poder, no para cambiar el mundo, sino por poder. El poder es intransitivo, como la locura. Pero la oposición con sus Duhaldes, los Macris, los Narváez, los Aguad, Mestres, Carrió y otros podrán creer en Dios y el Diablo, más bien en el Diablo, pero algún día deberán ajustar sus ideas de la familia, al menos con menos hipocresía.
Es comprensible que haya quienes proponen hacer las cosas de a poco. Tan o más importantes que las leyes son las costumbres, y tanto peso como tienen las ideologías, lo comparten las idiosincrasias. No es aconsejable que en un país con aspiraciones de clase media se quiera instaurar una patria socialista a punta de fusil, ni que en una cultura con raíces puritanas y machistas se barran con una ley tradiciones aún acendradas. También es cierto que las sociedades no modifican sus valores de un modo espontáneo y que en la madre patria, España, con costumbres similares a las nuestras durante siglos, con la legalización del matrimonio gay, la gente se sigue reproduciendo y a los Pepes y a los Manolos nadie les dice “mamá”.
10.7.10
4.7.10
Domingo
En la edición del pasado viernes en Pagina 12 Horacio Gonzalez comienza su columna diciendo "El fútbol resiste bien su conversión en mercancía. Su planetarización compulsiva no axfisia su enigmática sustancia lúdica" y como en todas la notas de Gonzalez hay que leerlas dos veces para entenderlas pero el concepto esta bien claro, a pesar de todo los que nos quieran vendar o hacer creer el fútbol sigue siendo una pelota de cuero perseguida por 22 tipos y millones de personas que lo ven por television tratando de escapar de sus frustraciones cotidianas.
A este Mundial le falta brillo, sorpresa, atrevimiento, le faltan héroes a los que después les podamos poner a Valeria Lynch como música de fondo. Algo de Messi, el penal del loco Abreu y despues toda el atrevimiento queda para las propagandas de zapatillas y gaseosas. Las notas simpáticas el “va te faire enculer, fils de pute” de Anelka para con su entrenador, el chino Garce tirando chistes con y cantándole el feliz cumpleaños a Messi y la eterna duda de todos los periodistas extranjeras de que si el beso de Maradona a sus jugadores tenia mas que ver con lo mitológico o con el tango.
Y además de toda esta tristeza de domingo, ahora tengo que buscar casa y trabajo.
30.6.10
La vida con Emilio, 1
El nos miraba desde la pantalla, E. lo miraba a el y yo los miraba a ambos. Un circulo perfecto en el que todo fluye, nada se compara con esto.
Tratar de decir algo más solo es caer en lugares comunes.
29.6.10
Un país que se desangra
Cuando el primero de sus hijos murió, MaNgwengya ya vivía en Nkunzi, cerca de Tsholotsho, en el oeste de Zimbabue, a la vera de un camino de árboles espinosos y bajo un cielo de reptiles. La vida siempre había sido eso que llaman una vida dura: acarrear agua, confiar en las esquivas lluvias, comer maní tostado como toda cena. Por eso, cuando el primero de sus hijos murió, MaNgwengya lloró mucho, pero no vio en eso un tarascón de la desgracia: porque esas cosas pasan en las vidas duras. Lo enterró a metros de su casa, en el mismo sitio en que había enterrado a su marido: bajo un monte de espinos y eucaliptos, bajo la tierra, bajo un túmulo de piedras que los vecinos le ayudaron a acarrear. Cuando el segundo de sus hijos murió, MaNgwengya lloró mucho, pero volvió a pensar que esas cosas pasan en las vidas duras y lo enterró a metros de su casa, bajo el monte de espinos y eucaliptos, bajo la tierra, bajo un túmulo de piedras que los vecinos le ayudaron a acarrear. Cuando el tercero de sus hijos murió, MaNgwengya lloró mucho, lo enterró a metros de su casa, bajo el monte de espinos y eucaliptos, bajo la tierra, bajo un túmulo de piedras que los vecinos le ayudaron a acarrear. Cuando la cuarta de sus hijas murió, en 2010, ManGwenya se dijo que ya no tenía nada que perder porque todos los nacidos de su vientre estaban muertos. Pero después supo que la única sobreviviente a esa masacre, su nieta Nkaniyso, de 17 años, portaba el mismo mal que había aniquilado a su simiente: un virus del género lentivirus que mata, en su país, a 2.500 personas al mes.
20.6.10
Cerrado x futbol

Leo en un mediocre diario deportivo que lo único que le pidió Maradona a Agüero antes de entrar a jugar los últimos 30 minutos contra Corea es " que tirara paredes con Messi" y ante semejante declaración de principios no tengo otra opción mas que sentarme a ver este mundial y pasar de todo. Después de vivir un tiempo largo en inmerso en la filosofía budista uno de los preceptos que mas me impacto fue la poco importancia que le dan al pasado y al futuro, y como yo tampoco estoy muy seguro de que el futuro exista este tipo de alegrías pueda definitivamente transformarse en la ultima, y tal vez con algo de suerte nunca llegue el día de buscar un nuevo departamento o encontrar un nuevo trabajo.
2.6.10
Fútbol en el país del sida
La pantalla gigante recién instalada en Mtubatuba, a unos seiscientos kilómetros de la concentración argentina de Pretoria, avisa que el Mundial está por llegar. También se ven banderitas de Sudáfrica y de otras selecciones en los autos. Y a la hermana Lidia, con una camiseta argentina. En Mtubatuba está José Luis Ponce de León. Nació hace 49 años en la Paternal. Es hincha de Racing. Llegó como cura misionero en enero de 1994, cuando el apartheid negociaba su retirada después de medio siglo de horror legislado y asomaba Nelson Mandela para evitar el desastre. "Eran meses en los cuales se esperaba literalmente una guerra civil. Años después -me cuenta- descubrieron las armas enterradas." La Sudáfrica democrática estará un mes en el centro del mundo. José Luis tendrá que estar atento no sólo a los goles. Hace casi dos años, fue designado obispo de Maturba y vicario apostólico de Ingwavuma, una zona rural al este del país, sin agua potable, en la frontera con Mozambique y Swazilandia. La Conferencia Episcopal de Sudáfrica lo puso al frente de la oficina de lucha contra el VIH, el virus que causa el sida. Sudáfrica es el país con mayor número de infectados. Unas 5,7 millones de personas. Uno de cada cinco adultos. Cerca de 30.000 personas morirán en Sudáfrica durante el Mundial por el VIH. Mil por día. Sólo un mes atrás, cuatro jugadores de los "Bafana, Bafana" fueron al entierro de Emmanuel "Scara" Ngobese. Sufrió el VIH. Cuatro temporadas atrás, su gran habilidad había llevado a los Kaizer Chiefs al título nacional. Hoy podría formar parte de la selección que abrirá el Mundial contra México. Murió de tuberculosis el 11 de mayo pasado. Tenía 29 años.
"El Mundial saca también lo peor de las personas." Lo advirtió en un mensaje reciente el arzobispo de Sudáfrica, Buti Tlhagale. País protestante, sólo el diez por ciento de los sudafricanos es católico. Pero Tlhagale habló a todos. Protestó porque el gobierno prometió seguridad a los visitantes del Mundial. Pero advirtió que la calidad de una sociedad se mide por cómo protege "a los más vulnerables" y no a la "elite" de la familia FIFA. Se preguntó quién protegerá a los menores y mujeres que durante el Mundial agravarán el problema ya agudo del tráfico de personas y llegarán al país como esclavos sexuales. Tlhagale pareció furioso al criticar el anuncio del gobierno británico, de que donará 42 millones de condones a Sudáfrica durante el torneo, supuestamente bien intencionado, porque diversos informes advierten que arribarán 40.000 prostitutas al país. La Iglesia Católica, es cierto, tiene resistencia anacrónica al uso del condón. Pero el mensaje de Tlhagale tenía algo más que moral católica. ¿Para quiénes serán esos condones? ¿Para esa industria de explotación sexual de menores y mujeres engañados con ofertas de trabajo y luego reclutados para el sexo?, sugirió en su mensaje. "¿Es que no hemos aprendido nada de nuestro pasado?", se preguntó.
Numerosas organizaciones aprovechan la vidriera del Mundial para combatir el drama. El tema fue ignorado durante el mandato del presidente Thabo Mbeki (1999-2008). Mandela, que ya había dejado el poder, informaba en conferencia de prensa en ese mismo período que el hijo varón que le quedaba había muerto a los 54 años por el virus del sida. El gobierno actual hace gran campaña con los preservativos. Pero el presidente Jacob Zuma, zulú polígamo que tiene tres esposas y veinte hijos, debió disculparse este año por un nuevo affaire que derivó en una hija extramatrimonial. En 2006 había sido absuelto de un juicio por violación. Admitió que había tenido sexo con una mujer que, él sabía, estaba infectada de VIH. No usó preservativo y contó que se duchó inmediatamente después de la relación creyendo que así reduciría las posibilidades de contagio. No ayuda mucho en un país en cuyas zonas rurales más precarias cada tanto circula la teoría de que el sida se cura teniendo relaciones con una chica virgen.
"Scara" Ngobese lució su habilidad en los clubes Tembissa Classic, Moroka Swallows, Amazulu, Hellenic, Thanda Royal Zulu y United FC. Su momento de oro fue con los populares Kaizer Chiefs, donde jugó entre 2004 y 2008. "Nos ayudó a ganar la Liga 2004/05, fue un jugador especial, increíble, los hinchas lo amaban. Como mínimo -contó el rumano Ted Dumitru, su entrenador- podría haber jugado el Mundial." Al nuevo DT alemán Ernst Middendorp no le gustó su juego habilidoso. Scara se fue del club. El domingo 9 de mayo, la hemorragia obligó a trasladarlo y dos días después murió en el hospital Charlotte Maxeke. La iglesia de su pueblo natal, Kathelong, se colmó al jueves siguiente. Estuvieron sus ex compañeros Teko Modise, Siphiwe Tshabalala, Itumeleng Khune y Reneilwe Letsholonyane, integrantes de la selección que dirige el brasileño Carlos Alberto Parreira. Se pasó un video con sus mejores jugadas. Un golazo contra SuperSport United hizo sonar las vuvuzelas y gritar a la gente. El grupo afropop Malaika, vistiendo camisetas de "Scara", le cantó "Ulale ngoxolo cofrade footballer" (Descansa en paz, compañero futbolista). Un minuto de silencio lo homenajeó en el amistoso de Sudáfrica frente a Tailandia. Las crónicas de los diarios hablan de la tuberculosis. Sólo en los mensajes que dejan los hinchas se lee sobre el virus del VIH. "El tema es muy complicado. Yo me acuerdo de que cuando iba a la Argentina de vacaciones, en el tren o en el colectivo, subía uno diciendo: «Soy HIV, el gobierno me da los remedios, pero no tengo para comer?». Acá, en general, no se dice. El estigma se va reduciendo, pero continúa. Enterré a muchísima gente en estos años, pero creo que sólo una que me dijo que tenía sida", me cuenta José Luis. Su vicariato tiene el porcentaje más alto de enfermos de sida de Sudáfrica y casi del sur del continente africano, algo más del cuarenta por ciento de sus 618.000 habitantes. No sabe qué haría sin Lidia, una incansable hermana misionera que coordina la atención de unos dos mil huérfanos y ayuda a la gente a obtener sus documentos.
"Ellos son los reales embajadores en esa parte del país. Y va mucho más allá de lo religioso", me dice Carlos Sersale di Cerisano, embajador argentino en Sudáfrica. Cuando Diego Maradona viajó antes del Mundial a Sudáfrica, Sersale le pidió al técnico argentino que le autografiara una foto. Se la mandó a José Luis, junto con videos de Maradona y pelotas del Mundial para compartirlas con los niños.
El misionero de la Consolata, al que conozco desde hace 25 años, aprendió zulú a poco de llegar. En 1996 participó en Piet Retief de la Comisión de Verdad y Reconciliación, el organismo liderado por el obispo anglicano Desmond Tutu para curar las heridas del apartheid. Apoyó a las víctimas que contaron el horror. "Hubo momentos desgarradores. Sudáfrica modeló su propia respuesta. Única e irrepetible. Útil para ser conocida, pero única", dice José Luis. Permaneció hasta 2005, en 2006 debió trasladarse a Roma (se hizo hincha del equipo de Francesco Totti) y, cuando creía que no volvería a Sudáfrica, lo llamó el nuncio apostólico avisándole que era obispo. "Perdí dos kilos en una semana, no lograba dormir."
José Luis tiene doble ciudadanía desde 2002. Quiere celebrar goles argentinos y sudafricanos. Y que se cumplan las expectativas. Habla de las nuevas rutas y de los estadios "espectaculares", que luego costará mantener. Pero quiere que los visitantes puedan llevarse una imagen completa de Sudáfrica. No sólo mundialista.
El escritor Martín Caparrós, que viaja estos días por África haciendo reportajes sobre el sida, me cuenta por correo la imagen de un hospital de Kapiri, Zambia, con treinta mujeres y sus hijos a la espera de remedios. Y que hablan de "la enfermedad". No dicen sida. La imagen que más lo impresionó, me agrega, fue cuando caminó por la capital Lusaka. "Una de cada cuatro personas que me cruzaba por la calle tenía sida. No alguno, aquel, la mujer ésa, uno cada tanto; no, de cada cuatro personas que veía en la vereda, uno tenía sida. Eso -me cuenta- terminó por darme la verdadera dimensión de lo que es el sida en muchos países africanos: una epidemia mortal, mucho más mortal si se tiene en cuenta que, en los países ricos, con los remedios adecuados, ha pasado a ser una enfermedad mayormente crónica. O sea que todo es, una vez más, un efecto de tener y no tener."
28.5.10
Chan, le premier patient mis sous ARV
Ce jour-là, Chan n'avait pas rendez-vous pour une consultation Mais il n'a pas hésité à venir, après sa journée de travail, à l'hôpital de l'Amitié khméro-soviétique quand Sopha, éducatrice thérapeutique à MSF pour le programme sida, lui a demandé d'apporter son témoignage. Car Chan a marqué l'histoire de la prise en charge du VIH/sida à Phnom Penh. Il est le premier patient que MSF a mis sous traitement antirétroviral à l'hôpital de l'Amitié khméro-soviétique qui s'appelait alors hôpital Norodom Sihanouk. C'était en juin 2001, MSF innovait au Cambodge en introduisant les antirétroviraux qui n'étaient pas encore disponibles dans le système de santé publique.
Depuis le temps, Chan connaît bien l'hôpital de l'Amitié khméro-soviétique. Il vient régulièrement en consultation au service des Maladies infectieuses. A plusieurs reprises, il y a été soigné par les équipes MSF. Mais il se souvient surtout de la première fois où il a été hospitalisé. « Je ne pouvais pas respirer normalement, j'ai été sous oxygène pendant un mois et demi. Et il y avait beaucoup de décès parmi les patients VIH, parfois trois à quatre dans la nuit. » Chan, lui, est toujours là. « Ma santé est fragile. J'ai un rhume quand le temps change et je suis allergique à la poussière, explique-t-il, avec de grands mouvements de bras. Mais je me soigne bien quand j'ai une maladie. »
A 41 ans, ce fonctionnaire de police a appris à lutter contre la maladie et il a compris qu'il y avait deux catégories de patients VIH. « Quand ça va mieux, dit-il, certains tiennent à conserver leur bonne santé, tandis que d'autres se mettent à négliger leur santé. » De toute évidence, Chan fait partie de la première catégorie. Il prend toujours son traitement à l'heure dite. Avant il se servait d'un réveil, maintenant que la technologie est passée par là, il utilise son téléphone portable. Et à sept heures tous les matins, il fait un tour près de sa maison et prend ses médicaments.
Ses journées sont ensuite bien remplies. Pour faire vivre sa famille et financer les études à l'université de son jeune frère, il a deux emplois : à la police et dans le service financier d'une entreprise privée. « Mais, précise-t-il, je ne travaille dans la société privée que quand mon état de santé est normal. Ma séropositivité est un secret, s'ils le savaient, je perdrais mon travail, c'est sûr. »
En revanche ses collègues de la police sont au courant, de même que ses amis proches et ses voisins. Quand il est gravement malade, il doit s'absenter pour aller à l'hôpital. Alors sa famille ou ses voisins s'occupent de lui. Mais Chan n'est pas en reste, il aide d'autres malades. « J'ai amené à l'hôpital un patient qui refusait de venir se faire soigner. Il avait honte. Jusqu'à aujourd'hui, il est en vie et il travaille. »
Il n'en reste pas moins difficile parfois d'accepter la maladie et les renoncements que cela implique. Il y a quinze ans de cela, Chan voulait se marier et avait fait une analyse de sang pour vérifier que tout allait bien. C'est alors qu'il avait découvert sa séropositivité. Depuis il n'est plus question pour lui de fonder une famille.
14.5.10
Viernes
Ayer mientras E. dormía comencé a leer "Bartleby y compañía" del español Vila Matas en donde este original escritor cuenta mas o menos el mal endémico de las letras contemporáneas, de la pulsion negativa o la negación del mundo por parte de famosos escritores. Un narrador va escribiendo un diario o mejor aun un cuaderno de notas al pie de pagina de un texto invisible. Lejos de ser un Bartleby pienso que hay mas motivos para seguir escribiendo que para dejar de hacerlo y que ese momento o ese fragmento de vida que deseamos rescatar por mas doloroso que sea no hay mejor manera de fijarlo que con la escritura.
DOS.
Estos días recibí un interesante email de un cineasta español que con un grupo de colegas latinoamericanos piensan cruzar África de oeste a este, empezando en Angola y terminado en Mozambique atravesando Congo, Zambia, Zimbawe y Sudafrica. La idea es filmar todo el recorrido y tratar de contar como viven, sienten y piensan los africanos subsaharianos. Intercambiamos algunas ideas con respecto al HIV, la tuberculosis y el acceso a medicamentos antiretrovirales en esa parte del mundo y sobre todo le conté de mi entrañable hospital de Kapiri Mposhi.
TRES.
Hace unos días leía el ajuste que están promoviendo Europa, empezaron por Grecia, siguen con Espania y entonces una vez mas todo los que nos contaron de que salíamos de la crisis era una mentira. Ajustes tal vez necesarios en alguna medida pero lo que molesta es que no les preocupa los trabajadores griegos o los jubilados españoles, les sigue preocupando lo que dice la bolsa , la renta finaciera y los especuladores de siempre.
CUATRO.
Entonces vale la pena confirmar una vez mas, que la escritura de un simple post de un blog mediocre a veces permite que cada uno de nosotros rescate desde su lugar todo eso que la mirada contemporánea, cada día mas cruel e inmoral, pretende evaporar con la mas absoluta indiferencia.
3.5.10
Lunes
Tengo un blog que cada vez mas me cuesta actualizar, que seguramente ya casi nadie ya lee. No tengo Twitter y mi cuenta de facebook me da mucha pereza ver quien tiene mas animalitos en su granja o que le dijo la galleta de la suerte a un fulano que ni siquiera se si conozco. Escribir un email me cuesta horrores. Sera que soy feliz?
Esta semana lo vimos por segunda vez, moviéndose, jugando, entonces miras dos veces y te das cuenta que ya nada importa, que todo pasa a otro plano y lo único que te importa es que el medico camboyano te diga por decimoquinta vez en una mezcla de francés, ingles y khmer que todo esta bien en esa pantalla de ecografo barato.
Volvemos a casa en un par de largas semanas.


