26.6.11

Domingo



Emilio ya gatea.
Vimos algún indicio el viernes y el sábado lo confirmamos cuando raudamente se desplazó y destrozo la  anémica revista cultural del diario del día anterior.
Hoy a la tarde salimos los tres a dar una vuelta, aguantamos dos cuadras en este frío polar, nos metimos en un café y pegamos la vuelta. El frío imperante me hizo solidarizarme con esos tristes hinchas que recordarán por el resto de su vida este domingo y vagamente recordé uno de los últimos post del Corvino que copy/paste a continuación.

"... Afirman las personas inteligentes que sufrir porque tu equipo de fútbol pierde partidos es una de las cosas más estúpidas que existen en la Tierra. Los idiotas, en cambio, sabemos que nuestro destino inexorable es la muerte. Por lo tanto, somos conscientes de que todas las cosas que hacemos (trabajar, levantarnos temprano, pagar cuentas, tener hijos, comer), en cierta forma, representan un absurdo. No hace falta explicar que ante lo irreversible de la muerte, ningún acto, por más importante que sea, es digno de sentido. De allí que, de alguna forma, todos las acciones que habitualmente son denominadas importantes se nivelan con aquellas denominadas superficiales. No es relativismo, es lógica: los idiotas entendemos que las cosas no tienen un sentido inmanente, sino que somos nosotros (los seres humanos) quienes le damos sentido a las cosas. Es así que si sufrimos porque nuestro equipo corre serios riesgos de descender no hay nada en el mundo que pueda evitarnos ese dolor y ese sentimiento de tragedia. Por más que no cause muertes, no signifique una crisis política, no suponga el inicio de la Tercera Guerra Mundial, ese dolor está ahí, nos angustia realmente porque eso (que en este caso se llama River Plate y en un plano más general Fútbol) fue llenado de sentido por determinadas características culturales, sociales y psicológicas de nuestro itinerario en el Planeta Tierra. Y las cosas que tienen sentido nos alegran, nos entristecen, nos indignan, nos emocionan, nos hacen ser, justamente, quienes somos en la vida. Y si esas cosas, de pronto, dejan de ser lo que eran, sucede el drama..."  El resto de la entrada del Corvino acá

El resto de la tarde en casa, cenamos sopa y destapamos un vino.
Ahora a tratar de que se duerma Emilio, preparar las cosas de la semana y esperar los empapelados para el día de mañana para ver la cargada mas ocurrente sabiendo que hoy termina el  fútbol argentino tal cual lo conocimos. Un modelo de fútbol que se caracteriza por el vaciamiento institucional, el fraude, los negociados. Los relatores de la Televisión publica al finalizar la transmisión del partido se despidieron diciendo que el descenso de River marca la transparencia del fútbol argentino (sic). El cadáver de River todavía estaba caliente.

Así las cosas, así los domingos.