30.1.07

Rosebud

Jurggen fue mi companero de ruta durante unos dias en el norte de Tanzania, Jurggen es aleman, vive en la region de la selva negra y su negocio son el diseno y el mantenimiento de jardines. Esta divorciado, tiene un hijo adolescente al que ve muy poco y destina gran parte de susu ahorros para el cuidado de su padre hemiplejico.
Hace tres meses tuvo un infarto masivo de miocardio, se le colocaron dos stents y se le diseno un exhaustivo plan para dejar de fumar, bajar de peso y controlar su diabetes el cual no cumple en lo mas minimo y dudo que alguna vez cumpla.
No voy a hablar en esta entrada si Jurggen esta en paz con su enfermedad, su hijo, su ex-esposa y todo lo que lo rodea, si hilo un poco fino, basandome en toda la medicina en evidencia, Jurggen tendra un nuevo infarto pronto y seguramente puede llegar a figurar entre los muertos dentro de los proximos cinco anos ( el nombre tecnico de este triste indicador es sobrevida a los 5 anos)
Durante todas las noches del viaje Jurggen me conto que durante gran parte de su infancia, es hijo unico y sus padres trabajaban, el pasaba muchisimo tiempo en los cines viviendo peliculas y peliculas, pero una, especialmente una lo marco definitivamente, " Serenguetti shall not die", una pelicula alemanda de la decada del 50 que habla de las planicies del Serenguetti y del crater del Ngorongoro, segun el , despues del infarto y su estancia en el hospital su unico anhelo era concocer estos lugares con los que tanto habia sonado en al infancia.
Puede parecer algo tonto o sin sentido, pero encuentro cierta linea o sentido que intenta conectar el final de una vida con el comienzo. La infancia como origen de algunas emociones o sentimientos, que aun sin entender nada de la vida descifran lo esencial y lo que mas me llama la atencion es la tarea titanica durante toda una vida para mantener fidelidad para con esas emociones. Durante muchas noches pense en Jurggen y su sueno de conocer el crater del Ngorongoro, en la fabulosa pelicula "Citizen Kane" de Wells y de pronto me vi testigo preferencial de la pelicula de Jurggen que todavia tiene final abierto y pense en mis suenos de nino.
En el libro de Saramago" Las pequenas memorias" se puede leer en el comienzo la siguiente cita
"dejate llevar por el nino que fuiste". Ojala que todos tengamos nuestro Rosebud, o nuestro crater de Ngorongoro o quiera llamarse a nuestros suenos o anhelos de infancia, por mi parte, despues de haber compartido algunas noches de cerveza con Jurggen, tratare de tenerlos siempre presentes y hasta tratare de usarlos como una especie de marco de referencia en los momentos de oscuridad.